Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
200 trabajadoras y trabajadores del hospital exigen a Osakidetza romper con Teva, la mayor farmacéutica de Israel, y cesar su uso por razones éticas y de Derechos Humanos
NO ES SALUD SI FINANCIA LA MASACRE
Doscientas personas del servicio de Urgencias Generales del Hospital Universitario de Cruces han alzado la voz contra una contradicción brutal: curar vidas con medicamentos financiados por una empresa que sostiene a un ejército que las extermina. Teva Pharmaceuticals, multinacional israelí líder en genéricos, es uno de los pilares económicos del aparato militar israelí. Solo en 2023, pagó más de 565 millones de dólares en impuestos que alimentan su sistema bélico y de ocupación.
Osakidetza, el Servicio Vasco de Salud, mantiene decenas de productos de Teva en su red hospitalaria. Solo en Cruces hay actualmente 35 medicamentos y productos sanitarios activos de esta farmacéutica, entre ellos el omnipresente Omeprazol o inhaladores de uso habitual. Las trabajadoras y trabajadores denuncian que hay alternativas viables en el mercado y exigen que se actúe ya, sin más excusas.
Lo que reclaman no es un gesto simbólico ni una pose moral: es coherencia. Si desde la sanidad pública se defiende la vida, no se puede alimentar una industria que se beneficia de la muerte. El principio de no maleficencia —primun non nocere— exige romper con toda complicidad, directa o indirecta, con crímenes de guerra.
LA FARMACÉUTICA DEL APARTHEID
Teva no es una empresa más. Es la corporación israelí más poderosa por volumen de mercado y beneficio neto. Opera desde territorio israelí ocupado, se beneficia de la ausencia de aduanas, exporta sin control hacia territorios palestinos y revende los medicamentos a precios abusivos, incluso a ONGs que intentan mitigar la catástrofe humanitaria. Lo ha documentado la plataforma Health Workers for Palestine Spain y lo denuncia el movimiento BDS.
Estamos hablando de una empresa que ayuda a asfixiar a la población palestina incluso en su derecho más elemental: el acceso a la salud. Mientras las bombas israelíes arrasan hospitales, matan a sanitarias y a pacientes, destruyen ambulancias y dejan sin electricidad a las incubadoras de bebés prematuros, Teva sigue haciendo caja.
No se trata solo de retirar unas cajas de medicamentos. Se trata de desobedecer una estructura de impunidad construida sobre cadáveres. Se trata de enviar un mensaje claro desde lo público: quien financie la barbarie, no tendrá contrato con nuestro sistema de salud.
Las y los trabajadores de Cruces no han hablado en nombre propio. Han hablado en nombre de los principios que sostienen la profesión sanitaria. No se puede proteger la vida con una mano y firmar contratos con quienes se lucran con la muerte con la otra.
El Estado español sigue siendo cómplice del genocidio con cada contrato, con cada euro público destinado a quienes sostienen al régimen israelí. Lo mismo ocurre con los acuerdos armamentísticos y con el silencio institucional ante las masacres en Gaza.
La petición del personal de Cruces no es un gesto aislado. Es parte de un clamor que crece dentro y fuera de los hospitales. Quien cura no puede ser indiferente. Quien salva vidas no puede callar. Quien trabaja por la salud no puede financiar el exterminio.
Retirar Teva no es un boicot. Es higiene ética.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Vídeo | Un empresario ultra amenaza a Rubén Sánchez y acaba denunciado: del matonismo digital a los juzgados
Las amenazas incluyen referencias a agresiones en la Feria de Abril y mensajes de odio que piden la muerte de cargos públicos
Brindis por Hitler bajo cobertura legal: asociaciones ultras celebran su natalicio en España
Grupos inscritos oficialmente organizaron actos y difundieron mensajes de exaltación nazi el 20 de abril mientras el Estado asegura no detectar delito
Más impuestos a los ultrarricos: el debate que crece mientras la desigualdad se dispara
La presión social y económica empuja a replantear sistemas fiscales donde quienes más tienen empiecen, por fin, a pagar más
Vídeo | Regularización histórica en España, sí; pero con una exclusión que apunta al Sáhara
Medio millón de personas podrán acceder a derechos, pero la reforma deja fuera a quienes viven sin Estado reconocido
Vídeo | El actor detrás de Frenchie en The Boys y su paso por el ejército israelí: cuando la ficción se queda corta
Mientras el público señala a villanos como Homelander, la realidad fuera de la pantalla revela historias mucho más incómodas
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir