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La familia pagaba el alquiler puntualmente y residía desde 2013 en el inmueble
Este miércoles, María, una mujer de 70 años, y su hijo con una discapacidad del 41% fueron desahuciados de su hogar en la calle Garbinet en el barrio Carolinas de Alicante. La familia, que pagaba el alquiler y residía allí desde hace diez años, fue desahuciada después de la compra del piso por parte de un «fondo buitre».
A pesar de que los colectivos que les apoyan denuncian que cuentan con todos los requisitos que les acreditan como vulnerables, el Ayuntamiento no ha emitido un informe de emergencia habitacional para que puedan acceder a una vivienda social por la vía de urgencia.
Numerosas personas, encabezadas por el Sindicat de Barri de Carolinas se han concentrado allí para intentar detener el desalojo con pancartas en las que se podía leer: con pancartas que rezaban ‘Alquileres sociales ya’, ‘Vivienda digna es una necesidad’, ‘Ni gent sense casa, ni cases sense gent’ (‘Ni gente sin casa, ni casas sin gente’) o ‘La avaricia rompe el barrio’.
Los antidisturbios han despejado la entrada llevándose uno a uno a los activistas que no han podido parar el desahucio de esta jubilada.
María alquiló el piso en 2013 por 300 euros al mes, que pagaba con su pensión de 700€, y no debía ningún recibo, pero el fondo de inversión que ha comprado el edificio no le ha renovado el contrato dejándola en la calle sin ninguna alternativa habitacional.
«Estoy destrozada. Hay una impotencia de ver que no nos abren puertas, no ayudan, no dan soluciones. La culpa la tiene el Ayuntamiento, las personas que pueden abrir las puertas, nos las cierran, no solamente a mí, hay mucha gente peor que yo», ha lamentado María con voz llorosa en declaraciones a Europa Press.
Ahora la mujer vivirá en una habitación junto a su hijo en el piso de su hermana, viuda y con dos hijos, aunque sabe que eso solo es una solución temporal. María ha explicado que no puede pagar un alquiler en el mercado inmobiliario actual porque «los pisos están de 500 euros para arriba».
Después del desalojo, María recibió una llamada de una asistenta social quien le ha dicho que este viernes tiene una cita con un centro social para exponer su caso y que lo estudien. La mujer se mostró sorprendida de no haber recibido solución habitacional a pesar de cumplir los requisitos y haber presentado todos los documentos.
Por otra parte, agradeció a aquellos que la ayudaron a vaciar su casa antes del desalojo, pero explicó que han roto la puerta y le obligaron a entregar las llaves. Además, sufrió un desmayo debido a su diabetes.
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