Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La resistencia civil frente al negocio del odio cumple su primer aniversario
Un año puede parecer poco, pero cuando se trata de enfrentar a la maquinaria del odio, cada día cuenta. Hace doce meses, periodistas, juristas y activistas decidieron poner freno a la impunidad con la que la extrema derecha difunde mentiras, señaliza a personas vulnerables y convierte la desinformación en un negocio rentable. Así nació Acción Contra el Odio (ACO), una asociación sin ánimo de lucro que en solo un año ha demostrado que el activismo jurídico y mediático puede ser una herramienta real de defensa democrática.
DEL “YA ESTÁ BIEN” A LAS PRIMERAS VICTORIAS
Octubre de 2024 fue el punto de partida. Un grupo reducido, sin grandes recursos pero con un propósito claro, dijo basta. Basta de tertulianos que siembran odio con micrófono público, de políticos que incitan a la violencia desde las instituciones y de medios que blanquean la intolerancia como “opinión”.
En doce meses, ACO ha interpuesto más de 20 denuncias contra agitadores ultras, comunicadores y representantes políticos. Ocho de ellas ya están en investigación judicial, y tres han conseguido que la Fiscalía actúe directamente contra figuras como el neonazi Dani Esteve, el agitador Rudy Ruymán y el agresor Jan Sin Miedo, frente al cual ACO se personará como acusación popular.
No es una cifra menor. En un contexto donde el discurso del odio se ha normalizado, convertir el señalamiento en causa judicial es un acto de reparación colectiva. Cada denuncia presentada rompe el muro de la impunidad mediática y política que durante años ha protegido a los mismos rostros responsables de inocular odio desde platós y redes.
UNA RED DE APOYO CIUDADANO FRENTE A LA IMPUNIDAD
ACO no ha estado sola. En este primer año, más de 250.000 personas se han sumado a la causa. Ciudadanas y ciudadanos que entienden que el silencio también es una forma de complicidad. Cada firma, cada donación, cada mensaje de apoyo ha permitido sostener una estructura jurídica y comunicativa que no depende de grandes corporaciones ni de intereses partidistas.
Durante este tiempo, se han lanzado campañas de presión institucional, reclamando que las administraciones cumplan la ley y protejan los derechos humanos frente al auge de los discursos de odio. Se ha exigido responsabilidad a quienes ocupan cargos públicos, a los medios que difunden mentiras y a las plataformas digitales que amplifican los mensajes extremistas bajo la excusa de la “libertad de expresión”.
Porque la libertad no es un escudo para la mentira. ACO ha demostrado que el periodismo y el derecho pueden ir de la mano para defender lo que el poder mediático pretende silenciar.
EL ODIO COMO NEGOCIO, LA DIGNIDAD COMO RESISTENCIA
Mientras el odio se monetiza a través de clics, audiencias y propaganda, la respuesta ciudadana se sostiene con compromiso. No hay anuncios ni patrocinadores detrás, solo una convicción compartida: la democracia se defiende o se pierde.
ACO ha expuesto cómo la extrema derecha ha convertido la desinformación en una industria: asociaciones pantalla, medios digitales financiados por donaciones opacas, canales que blanquean agresiones y campañas coordinadas para destruir reputaciones. Todo un ecosistema donde el miedo es el producto y el odio, el beneficio.
Pero frente a esa maquinaria, la sociedad civil ha demostrado que hay otra manera de hacer justicia: colectiva, rigurosa y sin odio.
ACO cumple su primer año con una certeza: queda mucho por hacer, pero ya no se puede volver atrás.
Cada denuncia presentada, cada agresor llevado ante la justicia, cada mentira desmontada es un paso más hacia una sociedad donde la verdad y los derechos no sean un lujo.
Porque cuando el odio tiene altavoz, el silencio no es una opción.
Apoyar a ACO es elegir de qué lado de la historia queremos estar.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
La Audiencia Nacional blinda al comisario del montaje contra Urbán pese al esperpento de la “cocaína venezolana”
La justicia acepta como “obstáculo insalvable” el testimonio delirante de un confidente que situó a Miguel Urbán moviendo 40 kilos de cocaína por Malasaña y celebrándolo a gritos en un bar.
Trump coloca a un banquero de Wall Street al frente de la Fed mientras aprieta para bajar tipos
Kevin Warsh llega a la Reserva Federal tras años orbitando entre multimillonarios, fondos de inversión y el trumpismo que aún se niega a reconocer la derrota electoral de 2020
“México no existía”. Ayuso y su cruzada colonial para tapar sus vacaciones opacas
La presidenta madrileña acusa a Pedro Sánchez de ordenar “reventar” su viaje, insiste en reivindicar la conquista y llega a afirmar que “México no existió” antes de la llegada de los españoles mientras sigue sin aclarar qué hizo durante cuatro días
Vídeo | Moreno niega las muertes mientras Andalucía grita que la sanidad pública se cae a pedazos
El PP andaluz intenta resistir el desgaste sanitario a base de negarlo todo, mientras las izquierdas acusan a Moreno de convertir la salud pública en un negocio para quien pueda pagarlo.
Vídeo | Ayuso cruza el Atlántico para exportar trumpismo castizo y nostalgia colonial
La presidenta madrileña viajó a México supuestamente para atraer inversión y estrechar lazos, pero acabó envuelta en protestas, acusaciones de colonialismo y una guerra cultural propia de la internacional reaccionaria. Entre referencias a Hernán Cortés, discursos sobre el “mestizaje” junto a Nacho Cano y críticas…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir