26 Jul 2026

Search Results for palestina

Copia de Encabezado 4
DESTACADA, INTERNACIONAL

La tregua israelí en Líbano ya suma casi 3.500 bombardeos 

Casi 3.500 bombardeos durante una tregua. Ese es el resumen. Israel llama alto el fuego a seguir destruyendo Líbano con otro nombre, mientras Washington convierte la paz en una cuestión de intensidad: no parar la guerra, solo hacerla más administrable. Cuando una tregua deja aldeas arrasadas, más de 1 millón de personas desplazadas y una quinta parte del país huyendo, no estamos ante un acuerdo frágil, sino ante una gran mentira.

Copia de Encabezado 1
DESTACADA, INTERNACIONAL

El acero vasco, las armas de Israel y una jueza que señala lo evidente 

Cuando se investiga a activistas, el Estado no suele tener tantos escrúpulos. Cuando el foco se acerca a una gran empresa, al acero, al negocio militar y a Israel, aparece de pronto la delicadeza procesal. Sidenor exportó 42 partidas de acero no aleado a IMI Systems LTD, fabricante israelí de armamento, mientras Gaza estaba bajo investigación internacional por crímenes de lesa humanidad y genocidio. Una jueza ha dicho lo evidente: España no podía mirar hacia otro lado. Tenía que preservar pruebas. Porque el genocidio no se sostiene solo con bombas. También se sostiene con contratos, proveedores, silencios y juzgados que deciden no molestar demasiado.

maxresdefault
INTERNACIONAL, PRINCIPAL

Reportaje | ¿Todo empezó el 7 de octubre? La historia que quieren que olvides 

Este reportaje recorre el origen histórico del conflicto mucho antes del 7 de octubre. Desde el mandato británico y la Declaración Balfour hasta la Nakba, el derecho al retorno y la construcción de un sistema político y legal que permitió expulsar a un pueblo de su tierra mientras se normalizaba el relato de que todo comenzó cuando Palestina respondió.

2bfdada1 223a 45e6 9373 bfa1dceadb77
DESTACADA, INTERNACIONAL

Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes 

Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.

Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.

Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.

👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.

Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas

c00604f7 8652 468d 98d7 1fbd4285076e
DESTACADA, INTERNACIONAL

Irlanda golpea al negocio colonial israelí midiendo cada euro 

Irlanda acaba de hacer algo que buena parte de Europa lleva años evitando: tocar, aunque sea mínimamente, el negocio que rodea a los asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado.

La futura ley, que podría aprobarse antes de mediados de julio, prohibirá la importación de productos procedentes de los asentamientos de Cisjordania. No hablamos de una sanción devastadora. Apenas afecta a mercancías valoradas en unos 200.000 euros anuales. Y sin embargo, la reacción ha sido inmediata: presión de Israel, advertencias de congresistas estadounidenses y campañas de los lobbies empresariales.

Porque el problema nunca ha sido el dinero. El problema es el precedente.

Mientras gran parte de la comunidad internacional considera ilegales los asentamientos según el derecho internacional, la Unión Europea sigue comerciando con normalidad. Condena sobre el papel. Negocio en la práctica. Irlanda ha decidido romper parcialmente esa comodidad.

Eso sí, con límites muy claros. El Gobierno irlandés ha renunciado a incluir los servicios en la prohibición tras las presiones empresariales. Otra vez aparece la misma frontera: los derechos humanos llegan hasta donde no empiezan los beneficios de las multinacionales.

La ministra de Exteriores irlandesa ha señalado directamente el aumento de la violencia de colonos en Cisjordania y la actuación del Gobierno israelí como razones para impulsar la medida. Una acusación poco habitual en una Europa que suele refugiarse en declaraciones ambiguas mientras la ocupación avanza sobre el terreno.

Lo más revelador es que una ley con un impacto económico tan reducido haya provocado semejante ofensiva política. Quizá porque deja al descubierto una realidad incómoda: durante décadas se ha permitido que los asentamientos funcionen como si fueran una actividad económica más, cuando son una pieza central de una ocupación que la mayoría del mundo considera ilegal.

👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.

💥 Si te importa el periodismo que no calla, puedes ayudarnos en Donorbox.org/aliadas.

e2bbbebe e890 48ab 8834 8a01d2a14a08
DESTACADA, INTERNACIONAL

Trump quiere vender la colonización como “paz” con los polémicos Acuerdos de Abraham 

Trump quiere vender como “paz” lo que en realidad es una normalización forzada de la ocupación. Y esta vez ya no cuela tan fácil.

Mientras Gaza sigue siendo arrasada y miles de personas continúan muriendo bajo las bombas, la Casa Blanca presiona a países árabes y musulmanes para que firmen los Acuerdos de Abraham y legitimen el proyecto regional de Israel. Arabia Saudí, Qatar, Egipto, Turquía, Pakistán… todos dentro del paquete diplomático de Trump. Todo mezclado con las negociaciones con Irán. Como si el genocidio fuese solo un detalle incómodo.

La cuestión palestina desaparece del discurso. Otra vez. Se habla de negocios, seguridad y estabilidad. Nunca de derechos. Nunca de ocupación. Nunca de limpieza étnica.

Y aun así lo intentan. Porque necesitan vender una victoria política aunque el suelo siga cubierto de cadáveres.# Trump quiere vender la colonización como “paz” mientras Gaza sigue ardiendo

### La Casa Blanca intenta resucitar los Acuerdos de Abraham como trofeo diplomático, aunque el genocidio en Gaza ha hecho saltar por los aires cualquier ficción de normalidad en Oriente Medio.

Donald Trump vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer: envolver intereses geopolíticos y alianzas militares en palabras bonitas. “Paz”. “Acuerdos históricos”. “Normalización”. Su nueva obsesión pasa por relanzar los Acuerdos de Abraham, aquellos pactos impulsados en septiembre de 2020 para que varios países árabes reconocieran oficialmente al Estado de Israel. Pero el contexto ya no es el mismo. Ni mucho menos.

Mientras Gaza acumula decenas de miles de muertos, ciudades enteras reducidas a escombros y una hambruna provocada deliberadamente, Trump intenta vender otra vez la misma operación política: consolidar la integración regional de Israel sin resolver la ocupación de Palestina. O dicho de forma más clara, convertir la colonización en un hecho irreversible y obligar al mundo árabe a aceptarlo.

El presidente estadounidense ha ido incluso más lejos esta semana. En una reunión de su gabinete celebrada el 26 de mayo, vinculó abiertamente un posible acuerdo con Irán al hecho de que varios países musulmanes firmen los Acuerdos de Abraham. Arabia Saudí, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto y Jordania están en la lista. “Creo que esos países nos lo deben”, afirmó Trump, según CNN. Una frase que resume bastante bien la lógica imperial que atraviesa toda esta estrategia.

## LOS ACUERDOS DE ABRAHAM NUNCA FUERON SOBRE LA PAZ

Los Acuerdos de Abraham siempre se presentaron como un supuesto avance histórico para estabilizar Oriente Medio. La realidad era bastante menos romántica. Se trataba de acuerdos bilaterales para normalizar relaciones diplomáticas, económicas y militares entre Israel y varios países árabes, dejando fuera la raíz del conflicto: la ocupación, la limpieza étnica y el sistema de apartheid impuesto al pueblo palestino desde 1948.

Ese detalle. El fundamental. Desaparecía del relato oficial.

En septiembre de 2020, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin firmaron los acuerdos en una ceremonia cuidadosamente diseñada en la Casa Blanca. Después llegaron Marruecos y Sudán, aunque este último nunca formalizó plenamente el proceso debido a la guerra interna iniciada en 2023. Washington vendió aquellos pactos como una nueva era de convivencia regional. En realidad, suponían romper el consenso histórico de la Liga Árabe, que durante décadas había condicionado el reconocimiento de Israel a la creación de un Estado palestino.

Jared Kushner, yerno de Trump y arquitecto político de los acuerdos, diseñó una estrategia muy concreta: integrar económicamente a Israel en la región, fortalecer alianzas militares contra Irán y convertir la cuestión palestina en un asunto secundario. Una molestia. Algo a gestionar mediáticamente mientras el negocio seguía adelante.

Y funcionó. Especialmente con Emiratos Árabes Unidos. Abu Dabi amplió relaciones comerciales, abrió las puertas al turismo israelí y profundizó la cooperación militar incluso durante las fases más brutales del genocidio en Gaza. Ni siquiera las imágenes de hospitales bombardeados o niños muriendo de hambre alteraron sustancialmente esa relación.

Porque los Acuerdos de Abraham nunca exigieron justicia. Solo obediencia geopolítica.

## GAZA HA DESTROZADO LA FICCIÓN DIPLOMÁTICA DE WASHINGTON

Trump sueña ahora con una “versión ampliada” de aquellos acuerdos. Lo hace después de no haber conseguido grandes resultados políticos ni en Gaza ni en la ofensiva contra Irán iniciada por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero. Necesita una victoria. Aunque sea propagandística.

La analista Lucy Kurtzer-Ellenbogen, del Middle East Institute, lo resumía estos días con bastante claridad: Trump sigue considerando los Acuerdos de Abraham “el principal logro de política exterior” de su primer mandato. Y ampliar esa red de reconocimientos le permitiría volver a presentarse como gran negociador internacional. Aunque el precio sea consolidar la impunidad israelí.

El problema para Washington es que la realidad regional ya no encaja con el relato de 2020.

Arabia Saudí sigue siendo la gran pieza que EEUU quiere capturar. No solo por petróleo o influencia estratégica. También por el peso simbólico que tiene custodiar La Meca y Medina. Durante años, tanto Trump como Joe Biden intentaron convencer a Riad para normalizar relaciones con Israel. Estuvieron cerca antes del 7 de octubre de 2023. Después llegó Gaza. Y todo cambió.

Hoy, aceptar públicamente esos acuerdos tendría un coste político enorme para cualquier gobierno árabe. Las imágenes del genocidio han generado una indignación masiva en sociedades donde la causa palestina sigue siendo profundamente popular. Incluso Egipto y Jordania, que ya tienen tratados de paz con Israel desde 1979 y 1994 respectivamente, saben que adherirse formalmente a los Acuerdos de Abraham sería explosivo a nivel interno.

Pakistán ha sido el único país que ha respondido de manera frontal. Su ministro de Defensa, Khawaja Asif, rechazó públicamente cualquier posibilidad de sumarse a la iniciativa, afirmando que contradice los “principios fundamentales” del país. Fuentes pakistaníes citadas por Reuters fueron todavía más claras: las negociaciones con Irán y los Acuerdos de Abraham “no están interrelacionados ni pueden estarlo”.

Ahí está el fondo del asunto. Trump intenta utilizar la guerra y las negociaciones nucleares como herramienta para redibujar políticamente Oriente Medio a favor de Israel. No habla de derechos humanos. No habla de ocupación. No habla de las decenas de miles de personas asesinadas en Gaza.

Habla de negocios. De alianzas. De vender estabilidad mientras se normaliza la barbarie.

El activista israelí Jeff Halper lo definía hace meses de una forma brutalmente precisa: “La única forma de completar con éxito un proyecto colonial es conseguir normalizarlo”. Eso son los Acuerdos de Abraham. La fase final de una colonización presentada como diplomacia moderna.

Y quizá por eso ahora cuesta tanto venderla. Porque Gaza ha hecho algo que Washington y Tel Aviv llevaban años intentando evitar: arrancar la máscara.

8a2bddbf 54dd 42cb 886e 86d8f3689f78
INTERNACIONAL, PRINCIPAL

Europa abre la puerta al negocio del genocidio mientras acelera su rearme 

Europa habla de derechos humanos mientras financia empresas vinculadas al negocio de la guerra en Palestina.

Sí. Con dinero público europeo. Con programas de innovación. Con contratos militares. Con filiales opacas y empresas de vigilancia que llevan años siendo denunciadas por organizaciones internacionales.

El nuevo informe sobre la expansión de compañías israelíes en la UE deja una pregunta incómoda: ¿cuánto del rearme europeo termina alimentando tecnologías probadas sobre población civil palestina?

No es teoría. Son nombres, cifras, fondos europeos y estructuras creadas para esquivar controles. Y mientras Gaza sigue siendo arrasada, Europa sigue haciendo negocios.

05a8e87f acfa 4863 bc14 7b4f7ff69c39 1
DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

Loiu no se tapa con ETA: el Gobierno vasco intenta convertir los porrazos a la Flotilla en un problema de orden público 

La Ertzaintza cargó contra quienes recibían a activistas de la Flotilla. El Gobierno vasco pidió perdón, sí. Pero después hizo lo de siempre: hablar de “orden público”, señalar a la “extrema izquierda” y sacar ETA del cajón para embarrar el debate.

Porque cuando el poder no puede borrar las imágenes, intenta cambiar el marco.

Hubo 4 detenidos, 7 agentes de baja según el consejero y una explicación oficial que huele demasiado a coartada. Lo que vimos fue otra cosa: porrazos contra la solidaridad con Palestina. Y eso no se maquilla con tecnicismos.

¿Molesta más una protesta que un genocidio?