Ana Rosa pide a Iglesias que se marche, pero calló con el escándalo de la «caja B» del PP
La doble vara de medir de Ana Rosa Quintana queda expuesta cuando se analiza que la presentadora aparece en las grabaciones del comisario Villarejo
Ana Rosa, al juzgado por sus “manifestaciones de odio” hacia la comunidad gitana
El programa de Ana Rosa y la propia presentadora realizaron unas declaraciones ofensivas para la comunidad gitana y la presentadora acabará en el juzgado
Vídeo | Ridículo de Ana Rosa por su falta de rigor frente a uno de los voluntarios de la vacuna de Oxford
Uno de los voluntarios a los que se le han manifestado algunas reacciones adversas después de ponerse la vacuna, y ha estado charlando con Ana Rosa sobre su estado de salud
Vídeo | Infolibre destapa que Madrid es la que menos gasta en Sanidad y a Ana Rosa se burla
Pablo Fernández, diputado de Podemos, arroja un dato real que publicaba Infolibre en el programa de Ana Rosa ante los gritos de la derecha despreciando al medio
La peligrosa fusión del SUP con Desokupa: ¿Quién protege a la ciudadanía de la nueva milicia urbana?
Que una organización con estos antecedentes sea ahora presentada como una aliada de un sindicato policial es un hecho que debería preocupar a cualquier ciudadano comprometido con los valores democráticos.
Vídeo | Ana Pardo de Vera: “No se me ocurre un personaje más nefasto que Rosa Díez”
La periodista gallega señala que Díez “ha hecho su carrera política a base de traiciones e insultos.”
Patriotismo de pulsera y deuda con Hacienda: la España de la bandera en la muñeca también aparece en la lista de morosos
La Agencia Tributaria publicó el 30 de junio su decimotercera lista de grandes morosos con Hacienda. Y, otra vez, el retrato es incómodo. No solo por los nombres famosos. No solo por las cifras. También por la estética. Por esa manera tan española, tan de plató, tan de palco, de confundir el amor al país con llevar la bandera en la muñeca mientras la deuda con lo público queda para otro día. Patriotismo de mercadillo para tapar agujeros fiscales.
Fujimori y Sánchez se juegan Perú voto a voto mientras el racismo vuelve a hacer campaña
Perú vuelve a estar al borde del abismo político. No por accidente. No por una fatalidad tropical, ni por ese tópico colonial que presenta a América Latina como un territorio condenado al caos. Está al borde porque cada elección vuelve a abrir la misma herida: quién tiene derecho a decidir el país y quién debe limitarse a obedecerlo desde lejos, desde la sierra, desde las comunidades rurales, desde esos lugares que las élites solo recuerdan cuando necesitan minerales, mano de obra barata o votos disciplinados.
A 11 de junio, con el 98% del recuento oficial de la ONPE escrutado, Keiko Fujimori aparece con el 50,002% de los votos. Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, queda en el 49,998%. La diferencia es de 651 votos. Sí, 651 votos en un país de más de 19 millones de personas llamadas a las urnas el 7 de junio. Una presidencia colgando de una cifra microscópica. Una democracia puesta en suspenso por un puñado de actas. Un país entero mirando una pantalla como quien mira una operación a corazón abierto.
Mazón, el Ventorro y el Gobierno de marketing: mientras la DANA mataba, el Consell controlaba el relato
Los WhatsApps del grupo del Consell durante el día de la DANA no son solo una filtración incómoda. Son una radiografía. Una de esas imágenes que muestran el hueso roto, la fractura política, la miseria de una administración que debía proteger vidas y acabó más pendiente del encuadre que del desastre. El 11 de junio, cuando esos mensajes salieron a la luz, las víctimas volvieron a sufrir otro golpe. Otro más. Porque lo que aparece ahí no es un gobierno desbordado por una tragedia imprevisible, sino un gobierno obsesionado con parecer gobierno.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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