¿Se puede parar a Trump?
Del presidencialismo a la pulsión autoritaria: anatomía de una democracia sitiada
PSOE: manual de cierre de filas en cinco pasos (y por qué siempre falla)
Un guion de defensa que se repite como un reloj suizo… hasta que la realidad lo descose.
Greta Thunberg: historia de una narrativa
Tal vez sea cierto que el Madleen tenía como misión más desafiar a la autoridad sionista que llevar material humanitario, pero si personas de cierta relevancia como Greta Thunberg, tal vez la expedición habría sido tiroteada en lugar de secuestrada
Trump amenaza con aplicar la ley de Insurrección en Los Ángeles: cuando el fascismo viste de legalidad
El presidente deja abierta la aplicación de la ley para militarizar las calles en su totalidad y reprimir las protestas por las redadas migratorias. Un viejo truco: convertir a quienes defienden derechos en enemigos internos.
Estados Unidos avanza hacia el autoritarismo con tanques en las calles
La militarización de la protesta civil en Los Ángeles es un síntoma: el nuevo orden trumpista se escribe con botas y bayonetas.
Israel secuestra a Greta Thunberg
Fuerzas israelíes interceptan y secuestran el barco con ayuda humanitaria y a Greta Thunberg en aguas internacionales
Opinión | Ojalá solo fuese la extrema derecha
Javier F. Ferrero Ojalá.Ojalá el problema fuese solo Vox, con sus nostalgias imperiales y sus voceros de testosterona rancia. Ojalá bastase con señalar a los que abiertamente levantan discursos de odio.Sería sencillo. Haríamos el cordón sanitario, la denuncia constante, la pedagogía democrática, y a otra…
Trump rompe con Musk
Cuando el negocio entre amigos se tuerce, lo primero que vuela no es el respeto, es el contrato público
El fascismo mata. Y por fin alguien se atreve a llamarlo por su nombre: terrorismo
Francia investiga por primera vez como terrorismo un asesinato racista de ultraderecha
Elon Musk ahora carga contra Trump a golpe de tuit: “Esta ley es una abominación asquerosa”
El millonario abandona el gobierno furioso por el giro fiscal de Trump y dinamita la ‘One Big Beautiful Bill Act’
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir