Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Políticos, intelectuales y ciudadanos de Portugal impulsan la etiqueta #VermelhoemBelem para apoyar a Marisa Matías, la eurodiputada del Bloco de Esquerda a la que André Ventura, candidato del partido de ultraderecha Chega! criticó por llevar los labios pintados de rojo y «parecer una muñeca»
En un acto de campaña André Ventura, candidato presidencial de la República de Portugal por el partido de ultraderecha Chega!, ha atacado en un acto de campaña a su contrincante Marisa Matías, eurodiputada del Bloco de Esquerda, por pintarse los labios.
En lo referente Ventura se dirigió a la Eurodiputada lusa comparándola con una muñeca.
A partir de este suceso distintos personajes públicos, políticos, artistas y miembros de los medios han subido fotos a las redes sociales con los labios pintados de rojo con el hastag #VermelhoemBelem, «rojo en Belem» (actual residencia del Presidente de la República Portuguesa).
Esta es una polémica más que suma la ultraderecha de Portugal, quienes recientemente tildaron al Secretario General del Partido Comunista, Jerónimo da Sousa, como «abuelo borracho».
Pilar del Río, periodista española afincada en Lisboa, afirma que «es muy interesante que un insulto se haya convertido en una reivindicación de democracia frente a un candidato que claramente no es demócrata», y ha subido también ella un tuit apoyando la iniciativa, pintándose los labios «en señal de libertad» y «frente a la extrema derecha», según ha reflejado ElDiario.es.
¿Quién es André Ventura, el xenófobo líder de la extrema derecha portuguesa?
André Ventura es un abogado de 37 años que se dio a conocer como comentarista deportivo del Benfica, que desde octubre es parlamentario por el partido de ultraderecha Chega.
Chega traducido al castellano significa «Basta» y esa es la principal proclama desde una postura que en Portugal entienden como autárquica y que tiene la mirada puesta en abordar las elecciones legislativas ante unos cálculos de desplome económico (ha caído un 16’5 en el segundo trimestre de este año).

Esta tentativa espera que exista y se provoque una crisis política y por lo tanto un adelanto electoral. En esta disyuntiva explica El País que el partido «suma alrededor de un 7% de la intención de voto tanto para las presidenciales como para unas eventuales parlamentarias. El plan del partido es alcanzar al menos el 10% de los votos para ser un actor a tener en cuenta en la próxima legislatura y ser tomado en consideración para formar un eventual Gobierno junto al PSD, la formación mayoritaria en la derecha».
Por su parte el PSD, de la mano de su líder Rui Rio, se postula afín y cercano a las posiciones extremas de André Ventura. Sin embargo, “la estrategia de dejar entrar a la derecha radical en los Gobiernos, como en el caso de Vox en la Comunidad de Madrid, a la espera de que así moderen sus posiciones es muy arriesgada”, señala André Freire, profesor de Ciencia Política del Instituto Universitario de Lisboa.
“Lo que hemos visto es que en un panorama más general conduce a lo contrario, a que la derecha tradicional se radicalice. El PSD está mucho más al centro que el PP, pero la opción de que aumente la polarización en el sistema político está abierta”, agrega.
Por otra parte en el panorama portugués, con el ocaso pandemico sobrevolando todo contexto, ha aumentado las tensiones del gobierno con los comunistas y el Bloco de Esquerda.
La controversia respecto a su figura se debe a sus declaraciones racistas, como por ejemplo contra la etnia gitana: «Voy a ser muy directo, en Loures, donde existe una mayor multiculturalidad que en el resto de Portugal tenemos dos tipos de problemas: por un lado es que hay grupos que viven casi exclusivamente de las rentas del Estado, mientras que además viven por encima de las reglas de este mismo Estado de Derecho».
Apoyo empresarial
Durante estos meses de pandemia, según los medios locales, ha sido recurrente ver a Ventura en cenas junto a destacados empresarios interesados en escuchar de primera mano los proyectos del diputado ultra.
No obstante no es un hecho aislado de las pujantes ultraderechistas a nivel internacional, puesto que sigue el patrón de Abascal, Bolsonaro o Orbán.
Por el momento, a pesar del gancho mediático de Ventura, se desconocen sus posiciones explícitas más allá de su discurso anticorrupción, los ataques a las minorías y las propuestas extremas como la castración química de pedófilos.
En este sentido, El País alude a que «la estrategia comunicativa de Chega recuerda la del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Ventura se despacha en exabruptos que después matiza, desestima o directamente contradice.
El racismo de André Ventura
La controversia respecto a la figura de André Ventura se debe a sus declaraciones racistas, como por ejemplo contra la etnia gitana: «Voy a ser muy directo, en Loures, donde existe una mayor multiculturalidad que en el resto de Portugal tenemos dos tipos de problemas: por un lado es que hay grupos que viven casi exclusivamente de las rentas del Estado, mientras que además viven por encima de las reglas de este mismo Estado de Derecho».
Ante ello, André Ventura, predispone la videovigilancia como medida para contener las pesadumbrosas condiciones de los barrios sociales. «La videovigilancia no va a resolver todo, pero va a ayudar. Esto que voy a decir puede no ser muy popular pero tenemos una excesiva tolerancia con algunos grupos de minorías étnicas», afirmaba.
«No entiendo que haya personas a la espera de la rehabilitación de sus casas, mientras familias, por ser de etnia gitana, tienen siempre la casa arreglada. Y no hace falta hablar de las ocupaciones ilegales… Quien tiene que trabajar todos los días para pagar las cuentas al final de mes considera esto con una enorme perplejidad», explicó Ventura, ya que considera que «la verdadera discriminación es permitir que algunos no cumplan la ley en detrimento de aquellos que si cumplen las reglas del Estado de Derecho», continuó.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir