La Fiscalía aprieta a Montoro: más diligencias, más tiempo y una causa que no se archiva
El caso Montoro no va solo de un exministro y su despacho. Va del modelo de puertas giratorias, de la captura del Estado por intereses privados y de una forma de gobernar donde el poder público se convierte en mercancía.
El indulto que desnuda la hipocresía institucional
La maquinaria del Estado se pone en marcha para revisar una condena incómoda mientras la derecha convierte el caso en munición política y el sistema judicial exhibe sus contradicciones.
El PP no se contagió de Vox: llevaba la xenofobia de serie
La derecha española no radicalizó su discurso migratorio por presión externa. Lo construyó, lo normalizó y lo sostuvo durante décadas desde el poder.
Pedraz blanquea la guerra sucia y protege a quien fabricó delitos
Cuando la justicia decide mirar hacia otro lado, el Estado de derecho se convierte en coartada
Regularizar no es un gesto: es romper el chantaje de la ilegalidad
Cuando el odio se normaliza, reconocer derechos se convierte en un acto político incómodo
La justicia que mira hacia otro lado ante las cloacas del PP
Décadas de grabaciones, nombres propios y fechas precisas quedan fuera del radar judicial mientras la Audiencia Nacional consolida una doctrina de impunidad selectiva.
La regularización y el odio organizado: cuando la derecha compite por la crueldad
Medio millón de personas saldrán de la clandestinidad administrativa mientras PP y Vox convierten el racismo en estrategia electoral, negando hechos, datos y su propia historia.
La trama de la FP de Ayuso se expande en los juzgados
Siete institutos más, obras a dedo y facturas troceadas bajo la lupa judicial del Gobierno de Madrid
Los bulos del PP sobre la dana, desmontados en directo
Cuando la mentira se convierte en estrategia política, la realidad entra en comisión y se defiende sola.
Adamuz y la industria del bulo: cuando el dolor se convierte en arma política
La extrema derecha volvió a actuar en cuestión de minutos tras la tragedia ferroviaria: señalar culpables sin pruebas, erosionar instituciones y rentabilizar el caos.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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