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Cuando la mentira se convierte en estrategia política, la realidad entra en comisión y se defiende sola.
La comparecencia de Pilar Bernabé en la comisión de investigación de la dana en el Senado dejó algo claro: el Partido Popular no busca esclarecer responsabilidades, sino reescribir los hechos. Y cuando se enfrenta a documentos judiciales, resoluciones oficiales y cronologías verificables, esa estrategia se desmorona en tiempo real.
Bernabé acudió a la comisión para responder por la actuación del Gobierno central el 29 de octubre de 2024, día de la riada que dejó decenas de víctimas en la Comunitat Valenciana. Lo que encontró fue el enésimo intento del Partido Popular de trasladar su propia negligencia a Madrid. La respuesta fue meticulosa, documentada y políticamente devastadora. No hubo apagón informativo. Hubo dejación de funciones por parte de la Generalitat.
LA MENTIRA COMO MÉTODO Y LA JUSTICIA COMO ESTORBO
El senador popular Luis Santamaría repitió uno a uno los argumentos que el PP lleva meses amplificando: supuesta falta de información de la Aemet, errores de previsión, fallos en infraestructuras y un imaginario bloqueo estatal de recursos. Todos ellos han sido desmontados por la jueza de Catarroja y ratificados por la Audiencia de Valencia, que califican la tesis del apagón informativo como parte del terreno de la ficción.
Bernabé recordó que el aviso rojo de la Aemet se activó a primera hora de la mañana del día 29, que ella misma anuló su agenda y que fue la Delegación del Gobierno la que ofreció recursos y pidió coordinación. La Generalitat, responsable directa en un nivel 2 de emergencias, no convocó el Cecopi hasta las 17.00 horas, cuando ya había carreteras inundadas y personas atrapadas. Esa franja de cinco horas perdidas es el centro del debate político, aunque el PP se empeñe en mirar a otro lado.
La delegada también desmontó el uso interesado de un audio del 112 filtrado y manipulado. Se rompió la cadena de custodia de una llamada oficial, algo que hoy investiga un juzgado. No es un matiz técnico: es una práctica que erosiona la confianza pública y convierte una emergencia en munición partidista.
CUANDO LA PREVENCIÓN SE ABANDONA Y LA RESPONSABILIDAD SE ESCONDE
El relato del PP sobre las infraestructuras hidráulicas siguió el mismo patrón. Obras supuestamente paralizadas que “salvan vidas”. Bernabé respondió con hechos y fechas. Durante siete años, los gobiernos de Mariano Rajoy dejaron caducar las declaraciones de impacto ambiental de actuaciones clave como las del barranco del Poyo o la Saleta. El actual Gobierno tuvo que reiniciar trámites administrativos que el PP había guardado en un cajón.
Más grave aún fue el abandono del sistema de alerta temprana. La licitación estuvo paralizada durante diez meses por la Generalitat, pese a haber sido iniciada en la etapa del Botànic. El contrato se adjudicó pocos días antes de la dana, cuando ya no servía para prevenir nada. La evidencia es incómoda: con información y avisos a tiempo, habría habido menos víctimas, como confirmó un experto de la Politécnica en Les Corts.
Bernabé cerró su intervención con una frase que resume el choque entre política y realidad: “Para ustedes mentir no es ilegal, pero tampoco es obligado”. No fue un exabrupto, fue una constatación. Mientras algunos siguen aforados y sin dar explicaciones judiciales, las resoluciones están escritas, las horas están contadas y las responsabilidades políticas ya no se pueden tapar con ruido. La verdad no necesita defensa cuando la mentira se interroga sola.
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