Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La investigación por corrupción que rodea al exministro de Hacienda Cristóbal Montoro sigue lejos de cerrarse. Al contrario. La Fiscalía Anticorrupción ha reclamado nueva documentación y ha pedido prorrogar la instrucción para “avanzar” en una causa que apunta a un presunto entramado de favores empresariales a cambio de dinero, con el despacho fundado por el propio Montoro como eje central. Mientras las defensas hablan de persecución política, el Ministerio Público responde con una frase que desmonta el relato victimista: no se investiga ideología, se investigan “actuaciones graves de corrupción”.
El procedimiento continúa a la espera de que la Audiencia de Tarragona resuelva la avalancha de recursos presentados tras levantarse el secreto de sumario. Un atasco procesal que las defensas utilizan como ariete para pedir el archivo, pero que no ha frenado a la Fiscalía. Al contrario. La fiscal Carmen García Cerdá ha solicitado una batería de diligencias que apuntan directamente al corazón económico y societario del caso.
El foco vuelve a situarse en Equipo Económico, el bufete que Montoro fundó antes de ocupar el Ministerio y que, según la investigación, habría funcionado como canal de acceso privilegiado a decisiones del Gobierno que beneficiaban a determinadas empresas, especialmente del sector gasístico. El origen del caso no es menor: un correo electrónico que resume con crudeza el supuesto mecanismo corrupto. “La vía directa es pagar a Equipo Económico que tiene contacto directo con el ministro”. No es una interpretación periodística. Es una frase literal incorporada al sumario.
La Fiscalía quiere ahora despejar cualquier sombra sobre cómo funcionaba esa estructura. Ha pedido hojas registrales completas, información mercantil y societaria, y las cuentas anuales desde 2008, un año clave porque marca el periodo previo y posterior a la llegada de Montoro al poder. El objetivo es claro: seguir el rastro del dinero. Saber quién controlaba realmente las sociedades, cómo fluían los pagos y si esos ingresos se correspondían con servicios reales o con simples contratos pantalla.
No se trata solo de papeles contables. Anticorrupción reclama documentación que acredite la prestación efectiva de servicios por parte de Equipo Económico o de su heredera, Global Afteli, a las empresas investigadas. Contratos, facturas emitidas, justificantes de pago. Pruebas objetivas que permitan determinar si había asesoramiento legítimo o si, como apunta la investigación, se trataba de comprar influencia política en el Ministerio de Hacienda.
Junto a estas diligencias, la Fiscalía ha pedido seis meses más de investigación. Una prórroga que no es automática y que deberá autorizar el Juzgado de Instrucción número 2 de Tarragona, pero que evidencia que el caso está lejos de agotarse. Cuando una causa se estanca, se archiva. Cuando se amplía, es porque hay camino por recorrer. Y aquí, según el Ministerio Público, todavía hay demasiadas preguntas sin responder.
Las defensas, que representan a una treintena de personas investigadas, insisten en el mismo guion. Hablan de “hallazgo casual” de las pruebas, cuestionan la competencia del juez de Tarragona y denuncian la duración del secreto de sumario como si el tiempo, por sí solo, invalidara los indicios. Es una estrategia conocida: convertir el procedimiento en el problema para no hablar del fondo. Pero la fiscal García Cerdá ha respondido de forma directa y sin rodeos. No hay causa política. Hay indicios de corrupción. Y eso es lo que se investiga.
La frase no es retórica. Tiene peso jurídico y político. En un país donde demasiadas tramas han terminado diluyéndose entre recursos, prescripciones y ruido mediático, que Anticorrupción defienda la solidez del caso y reclame más pruebas es una señal relevante. También incómoda. Porque Montoro no es un cargo menor ni un nombre olvidado. Fue el arquitecto de la política fiscal del Partido Popular durante años, el ministro que predicó austeridad mientras su entorno, presuntamente, hacía negocio con el BOE.
El caso Montoro no va solo de un exministro y su despacho. Va del modelo de puertas giratorias, de la captura del Estado por intereses privados y de una forma de gobernar donde el poder público se convierte en mercancía. Por eso las prisas por archivar, por eso el ruido sobre conspiraciones, por eso el intento de deslegitimar a la Fiscalía. Porque si la investigación avanza, no solo se juzgarán nombres propios. Se cuestionará una manera de entender la política como servicio a quienes pueden pagarla.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir