El diputado que confundió el Sol con una conspiración: Figaredo reescribe la historia de Galileo
Cuando la ultraderecha convierte la ignorancia en estrategia y el negacionismo en dogma.
La mordaza que Sánchez no quitó
Una década después de prometer su derogación, el PSOE recauda más que nunca con la ley que Rajoy diseñó para castigar la protesta.
RTVE resucita: el servicio público gana la batalla a los mercaderes del share
Una televisión pública que planta cara al duopolio mediático.
Feijóo ya es Abascal: el centro ya no existe
El PP asume el discurso xenófobo de la extrema derecha mientras blanquea la explotación migrante para beneficio empresarial
El escudo roto de Ayuso: la Fiscalía acusa a su pareja de maniobra dilatoria en el caso de doble fraude fiscal
Mientras Ayuso calla, la justicia acelera. El Ministerio Público señala que su pareja “jugó con los tiempos” para frenar el proceso que lo llevará al banquillo.
La televisión que calla: Telecinco, Ana Rosa y el blanqueamiento del maltrato
Mientras tres mujeres relatan la violencia sufrida por Alessandro Lequio, Telecinco lo premia con un sillón en su plató.
Defender lo indefendible
Cuando la mentira se institucionaliza, la política deja de ser poder y se convierte en tapadera.
Blindar el derecho a decidir: la reforma que el PP teme
El Gobierno avanza para inscribir el aborto en la Constitución. Lo que para muchas mujeres es una cuestión de salud pública, para la derecha sigue siendo un campo de batalla ideológico.
Los tecnolords y el nuevo feudalismo digital
El poder de la nube ya no está en el cielo, sino sobre nuestras cabezas.
El miedo de la derecha a perder la pantalla
RTVE rompe el monopolio mediático de la ultraderecha y la reacción es pura histeria.
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Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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