La clase trabajadora para el mundo: CGT convoca huelga general estatal contra el genocidio en Palestina
El sindicato exige que el dinero público destinado a armamento israelí se invierta en vivienda, pensiones y servicios sociales.
Cristina Fallarás denuncia a Vox por incitación al odio
Una periodista en el punto de mira de la ultraderecha por defender a las mujeres
Feijóo y el bulo de las ayudas: cómo fabricar odio
La derecha repite la mentira una y otra vez: que los migrantes viven de las ayudas. La realidad demuestra lo contrario.
Netanyahu, Mileikowsky y el mapa borrado de Palestina
Cambiar un nombre no borra la memoria, pero intentarlo es un acto de poder violento.
Opinión | ¿Se acabó la democracia en la derecha?
La derecha española avanza hacia un desierto político donde el silencio parece orden y la obediencia se confunde con estabilidad. Y ese desierto no lo habitarán solo sus militantes: lo habitaremos todos.
Tomen posiciones: la ultraderecha española afila cuchillos mientras Feijóo se mimetiza con Abascal
El PP compra el discurso racista y punitivista de Vox mientras Junts, Alvise y Espinosa de los Monteros disputan quién lleva más lejos la deriva reaccionaria.
Mazón reincide: ausente en plena alerta roja
Su prioridad no es proteger a la ciudadanía, sino proteger la agenda de partido. Y en esa ecuación, la gente sobra.
La televisión como fábrica de conspiranoias: cuando Cuatro juega a ser Fox News
Mientras Cuatro normaliza teorías conspirativas en prime time, el ecosistema mediático español se acerca peligrosamente al modelo estadounidense de desinformación masiva
El futuro mira a Ayuso: del espejismo liberal al callejón sin salida
La presidenta madrileña se aferra a un relato de victimismo y confrontación que ya no convence ni dentro ni fuera de su partido.
La exconsellera del PP acepta la pena mínima tras un desfalco millonario
Pilar Bonet se declara culpable de robar 2,2 millones y se conforma con dos años y medio de cárcel, alegando que todo se debió a una “adicción a las compras”.
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Trump fantasea con cancelar elecciones mientras EEUU se acerca peligrosamente al autoritarismo
Donald Trump vuelve a hacer una de esas cosas que sus portavoces intentan vender después como “sarcasmo”, “provocación” o “una simple broma”. El problema es que ya nadie puede fingir ingenuidad. Cuando un presidente que intentó revertir unas elecciones, alentó el asalto al Capitolio y lleva años difundiendo mentiras sobre fraude electoral habla de cancelar elecciones, la cuestión deja de ser retórica. Se convierte en una amenaza política real. Trump lo ha insinuado varias veces en los últimos meses. Primero hablando con Zelenski sobre la suspensión electoral en Ucrania durante la guerra. “Eso es algo bueno”, llegó a decir. Después sugiriendo que “ni siquiera debería haber elecciones” debido a su supuesto éxito presidencial. Y la Casa Blanca, como siempre, corriendo detrás para apagar el incendio diciendo que “solo estaba bromeando”.
La nueva concentración mediática llega con bandera israelí
Glenn Greenwald ha señalado una coincidencia que debería preocupar bastante más de lo que preocupará: justo cuando el apoyo público a Israel cae en Estados Unidos y en buena parte de Occidente, algunas de las grandes plataformas mediáticas pasan a estar dirigidas o condicionadas por perfiles abiertamente alineados con el sionismo. El caso de Bari Weiss, situada para supervisar operaciones editoriales de CBS News y también CNN, no es un simple movimiento empresarial. Es una decisión política dentro del corazón del ecosistema informativo estadounidense. Y llega en un momento muy concreto: cuando las imágenes de Gaza, el asedio, la destrucción y la impunidad israelí han roto una parte del consenso fabricado durante décadas.
Somalia llenó un estadio para recibir al árbitro que EEUU expulsó del Mundial
. En Estados Unidos, Artan pasó 11 horas retenido en el aeropuerto de Miami, fue interrogado, llevado a una celda de detención y finalmente deportado a Estambul pese a asegurar que tenía “todos los papeles en regla” y “la visa correcta”. Había sido seleccionado por la FIFA entre 52 árbitros del torneo y formaba parte del grupo de siete jueces africanos convocados. No hablamos de alguien que llegó improvisando a una frontera. Llegó con documentación oficial, trayectoria profesional de más de una década y un sueño legítimo. Aun así, la maquinaria migratoria de Trump lo trituró sin darle una explicación concreta.
Vídeo | Revolución Flamingo: Albania se levanta contra el colonialismo de lujo de los Trump
Un pueblo entero plantándose contra millonarios, fondos buitre y gobiernos dispuestos a vender su costa al mejor postor
Vídeo | Belfast arde: la extrema derecha convierte un crimen en una cacería racista
Casas de familias migrantes atacadas, menores aterrorizados y Europa fingiendo sorpresa ante el odio que lleva años alimentando
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