El abismo que codician: las potencias quieren saquear el fondo marino
El capitalismo verde prepara su próxima devastación bajo las aguas.
Wyoming y la corrupción moral: cuando da igual quién dimita
El presentador denuncia que el problema no es Mazón, sino un sistema político que premia la amoralidad.
Un taxista condenado por agresión sexual sigue trabajando en Ibiza
La impunidad institucional protege al agresor y expone a las víctimas del futuro
Por qué sigue libre Juan Carlos I: el blindaje del Estado a su propio delincuente
La inviolabilidad, la Fiscalía y la monarquía se aliaron para borrar las huellas del fraude del rey emérito.
PP-Vox: la derecha extrema y la extrema derecha sin rumbo ni dignidad
Feijóo entrega el futuro del PP a la ultraderecha mientras Vox impone su agenda xenófoba y negacionista en plena crisis política en València.
Ortega Smith, el caudillo caído de Vox
Del brindis con capa a la irrelevancia política: el fundador que acabó siendo un estorbo para Abascal.
El silencio de Dios: la Iglesia española frente al caso Zornoza
El Vaticano investiga al obispo de Cádiz por abusos a un menor. Mientras tanto, la Conferencia Episcopal sigue predicando el perdón… para los suyos.
Fiscales y jueces europeos alertan del riesgo político en el juicio al fiscal general español
Europa advierte: judicializar la política es minar la democracia.
El fascismo desfila impune por Madrid
Mientras la Policía carga tarde, los neonazis ocupan el centro de la capital con odio, fuego y símbolos franquistas.
La Andalucía que sangra por dentro: 56.000 voces contra el desmantelamiento sanitario
El pueblo andaluz vuelve a la calle: la sanidad no se vende, se defiende.
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Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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