El conseller de Sanidad y los 25 millones públicos al grupo privado dirigido por su hermano
25 millones públicos y demasiados apellidos cerca
La sanidad pública valenciana no está para engordar clínicas privadas, ni para convertir las listas de espera en una autopista hacia el negocio.
Según la información publicada, la Conselleria de Sanidad derivó más de 25 millones de euros a empresas del grupo privado dirigido por el hermano del conseller Marciano Gómez. Primero llegaron las derivaciones. Luego, la compra por Ribera Salud por 120 millones.
Casualidades, dicen.
Pero cuando el dinero público acaba reforzando empresas privadas conectadas familiarmente con quienes toman decisiones políticas, ya no hablamos solo de gestión. Hablamos de un modelo. Un modelo en el que la pública se vacía, la privada factura y la ciudadanía espera.
Y siempre esperan las mismas personas.
La UCO deja a Peinado sin el relato que necesitaba
La UCO no encontró el botín. La derecha encontró otra excusa.
El informe no señala movimientos sospechosos en las cuentas de Begoña Gómez. Nada de imperio oculto. Nada de enriquecimiento. Nada de la gran trama que llevaban meses vendiendo. Pero da igual. El PP ya ha decidido que 206 euros sirven para sostener una película de corrupción si la protagonista es la esposa de Pedro Sánchez. Peinado empuja, la derecha agita y la maquinaria del fango sigue funcionando aunque la realidad le haya estallado en la cara.
Kitchen: los audios que retratan la guerra sucia del PP y que el público no pudo escuchar
Kitchen no era una cloaca: era una tubería conectada al PP
Un comisario confesando que la operación existió. Audios que apuntan a Cospedal. Fondos reservados. Un chófer pagado durante dos años con dinero público. Billetes de 500 euros. Y una frase que lo resume todo: había que parar la “libretita”.
Esto no va de policías sueltos ni de manzanas podridas. Va de un partido usando el Estado como si fuera su empresa de limpieza. Para tapar su caja B. Para borrar pruebas. Para proteger al poder mientras a la gente corriente le pedían sacrificios, recortes y obediencia.
El caso Kitchen retrata una época. Y también una forma de entender la política: las instituciones para ellos, la ley para los demás.
El negocio millonario de vender estoicismo a hombres cada vez más solos
El estoicismo de TikTok no te hace libre. Te hace cliente.
Te venden calma, disciplina y fortaleza, pero muchas veces lo que están fabricando es otra cosa: hombres más solos, más desconfiados y más enganchados al gurú de turno.
El viejo estoicismo hablaba de límites, juicio y serenidad. El nuevo negocio digital habla de “dominar”, “aguantar”, “no sentir” y consumir más vídeos, más cursos, más libros, más newsletters.
La filosofía convertida en comida basura emocional.
Y detrás, como siempre, caja registradora.
Fingir un suicidio para vender un libro y señalar a las personas queer
Fingir una muerte para vender un libro no es una provocación: es una bajeza política y humana.
El 22 de mayo, un comunicado falso atribuyó el supuesto suicidio de Daniel Hernán Huerta a personas del ámbito queer y trans. Hablaba de “catorce años” de hostigamiento y construía culpables antes de que nadie pudiera verificar nada. Al día siguiente, 23 de mayo, el texto ya circulaba públicamente. Y la maquinaria de siempre hizo lo suyo: convertir una muerte no comprobada en munición contra el colectivo LGTBIQ+. No era duelo. Era señalamiento.
Expresidentes: la autopista del negocio tras La Moncloa
La puerta giratoria con coche oficial
España tiene una especialidad democrática bastante obscena: pagar oficina, seguridad y medios públicos a quienes dejaron La Moncloa mientras apenas controla qué hacen luego con su agenda, sus contactos y su capacidad de abrir puertas. El Real Decreto 405/1992 regula sus derechos, pero no pone límites serios a sus negocios privados. La Ley 3/2015 solo establece restricciones durante dos años, como si el poder caducara como un yogur y las llamadas importantes dejaran de contestarse al mes 25.
Lo llaman lobby cuando suena fino. Lo llaman experiencia cuando paga bien. Pero muchas veces lo que se vende no es conocimiento: es acceso. España necesita registro obligatorio de lobbies, reuniones trazables, incompatibilidades reales y sanciones que duelan.
El hombre que robó 1 dólar para que la cárcel le diera un médico
Robó 1 dólar para que la cárcel le diera el médico que el mercado le negó
En 2011, Richard James Verone, 59 años, entró en un banco de Carolina del Norte y pidió 1 dólar. No huyó. No llevaba arma. Se sentó a esperar a la policía. No quería hacerse rico: quería que lo detuvieran. Había perdido su empleo, no tenía seguro médico y arrastraba dos discos rotos en la espalda, artritis, dolores en un pie y un bulto doloroso en el pecho. Su plan era tan desesperado como lógico: en libertad no podía pagarse un tratamiento; en prisión, el Estado tendría que atenderle.
La historia parece absurda hasta que se mira el sistema sanitario estadounidense.
Todo lo que Zapatero tiene que aclarar para limpiar su nombre
El expresidente comparecerá el 2 de junio como investigado en la Audiencia Nacional mientras crecen las dudas sobre Plus Ultra, las comisiones, Dubái y el dinero que acabó en la empresa de sus hijas.
Madrid vuelve a gritar contra el negocio de la vivienda: “Nos cuesta la vida”
El 24 de mayo miles de personas volverán a tomar las calles mientras alquileres disparados, fondos buitre y gobiernos complacientes convierten vivir en Madrid en un privilegio para ricos.
El Estado quiere meter miedo: cárcel para activistas climáticos por pintura lavable y 5.800 euros
La Fiscalía reconoce que busca un castigo ejemplar para frenar la protesta climática mientras el planeta arde y los grandes contaminadores siguen blindados
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Mamdani plantea 200.000 viviendas asequibles nuevas y expone cómo golpear el corazón del negocio inmobiliario
La vivienda no se arregla rezando al mercado: se arregla poniendo dinero público, suelo, normas y poder político contra quienes han convertido vivir bajo techo en una subasta permanente. LA CIUDAD QUE CONSTRUYEN LAS Y LOS TRABAJADORES NO PUEDE EXPULSARLOS El 26 de mayo, el…
Barceló, la SER de Oughourlian y el precio de poner la radio al servicio del poder
La SER ya no parece estar cambiando de voces. Parece estar cambiando de dueño político.
La salida de Àngels Barceló no es solo una noticia de radio. Es una señal. Cuando en una redacción empiezan las reuniones discretas, las órdenes sobre qué temas conviene bajar y las frases tipo “menos novio de Ayuso”, el problema ya no es de parrilla. Es de poder. De quién manda. De quién decide qué se cuenta y qué se tapa suavemente para no molestar demasiado. PRISA gira, Oughourlian aprieta y la SER se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿sigue siendo una emisora con periodistas o empieza a ser una marca con instrucciones?
Los porqués de la sanción de 3 meses a Vito Quiles en el Congreso
No fue por preguntar.
Vito Quiles se queda 3 meses sin credencial de prensa en el Congreso. Y no, no es censura. Es el resultado de grabar sin permiso, perseguir a Zapatero por los pasillos, publicar imágenes consideradas obtenidas ilícitamente y acumular más de una decena de procedimientos abiertos por saltarse las normas. Lo que algunos llaman “libertad de expresión” empieza a parecerse demasiado a barra libre para intimidar. El Congreso no es un plató ultra. Y el periodismo no es una excusa para convertir el acoso en contenido.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
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