Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El intento de Israel de coaccionar o criticar a otros países por sus decisiones soberanas es un acto de arrogancia que socava los principios básicos de las relaciones internacionales
La reciente embestida de Israel contra la decisión de España y otros países europeos de avanzar hacia el reconocimiento de un Estado Palestino se inscribe en una larga tradición de intimidación y manipulación política. La acusación de que este gesto es una «recompensa al terrorismo» no solo es desproporcionada, sino que revela un desdén absoluto por el derecho internacional y por los principios más básicos de justicia y equidad. ¿Acaso el buscar una solución pacífica y reconocer el derecho a la autodeterminación de un pueblo es ahora sinónimo de apoyar el terrorismo? Esta retórica belicista y simplista es un insulto a la inteligencia y a la dignidad de las naciones que buscan promover la paz y la estabilidad mundial.
La reacción de Israel ante una iniciativa que busca, en última instancia, abrir caminos hacia la paz y el reconocimiento mutuo entre israelíes y palestinos es, a todas luces, una muestra de la política del avestruz. Pretender que el status quo, marcado por décadas de ocupación, violencia y violaciones de los derechos humanos, es preferible a cualquier intento de cambiar el paradigma mediante el diálogo y la negociación, es una postura ciega y obstinada que solo sirve para perpetuar el conflicto.
La historia nos enseña que no se puede aplastar la voluntad de un pueblo por medio de la ocupación, la represión y el miedo. La solución de los dos estados, apoyada internacionalmente, reconoce la complejidad del conflicto y busca una salida equitativa que respete los derechos y las aspiraciones de ambas partes. Ignorar esto y etiquetar cualquier gesto hacia Palestina como una concesión al terrorismo es simplificar groseramente un problema de profunda raíz histórica y humanitaria.
España y los países que se han sumado a esta iniciativa no están premiando el terrorismo; están reconociendo una realidad política y buscando fomentar un marco para la paz que ha sido esquivo durante demasiado tiempo. La reacción de Israel no solo es contraproducente, sino que también demuestra un preocupante desinterés por explorar soluciones reales que puedan conducir a una paz duradera. La insistencia en negociaciones directas, mientras se continúa expandiendo los asentamientos y se perpetúa la ocupación, no es más que una estratagema para mantener un status quo injusto y desigual.
Además, la soberanía de un país para tomar decisiones de política exterior conforme al derecho internacional y a sus principios éticos y morales debe ser respetada. El intento de Israel de coaccionar o criticar a otros países por sus decisiones soberanas es un acto de arrogancia que socava los principios básicos de las relaciones internacionales y el respeto mutuo entre naciones.
La paz en Medio Oriente es un objetivo que requiere valentía, visión y, sobre todo, un compromiso genuino con la justicia y la equidad. Acusaciones infundadas y tácticas de intimidación no harán más que alejar la posibilidad de una solución pacífica. Es hora de que Israel reconozca que la seguridad y la paz duradera no vendrán de la mano de la ocupación y la represión, sino a través del reconocimiento de los derechos y aspiraciones de todos los pueblos de la región. La postura de España y de otros países en este asunto no es más que un paso hacia ese objetivo, un paso que, lejos de ser criticado, debería ser apoyado y emulado por aquellos que verdaderamente desean la paz.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir