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La norma impondrá pena de cárcel para los médicos que participen en la interrupción de un embarazo si es declarado «aborto criminal» y premiará con hasta 20.000 dólares a aquellos familiares de un «bebé no nacido» que denuncien a la clínica o a toda persona o colectivo que ayude a la mujer a abortar
En la noche de este lunes el estado de Idaho ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe abortar a partir de la sexta semana y que permite que el padre, hermano, abuelo, tía o tío del feto inicie acciones legales contra la persona que realizó la interrupción del embarazo.
La ley de Idaho premiará con hasta 20.000 dólares a aquellos familiares de un «bebé no nacido» que denuncien a la clínica o a toda aquella persona o colectivo que ayude a la mujer a abortar.
La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, aprobó el Proyecto de Ley del Senado 1309, llamado “Ley de protección de niños no nacidos y latidos cardíacos fetales”, en una votación que obtuvo 51 votos a favor y 14 en contra.
De acuerdo, con el proyecto de ley de Idaho nadie puede realizar la interrupción de un embarazo a una mujer cuando se ha detectado los primeros latidos del feto, excepto en el caso de una emergencia médica, violación o incesto.

Por ello, el personal médico que participe en la interrupción de un embarazo podría enfrentarse a una pena de entre dos y cinco años de cárcel si es declarado culpable de un «aborto criminal».
Imitación de la prohibición de abortos en Texas
El proyecto de ley se encuentra ahora en la mesa del despacho del gobernador republicano, Brad Little, quien deberá firmarlo para que se convierta en una ley oficial. Planned Parenthood condenó la aceptación del proyecto de ley, tildándolo de “imitación” de la casi prohibición de abortos en el estado de Texas.
“Los legisladores antiabortos de Idaho ignoraron la opinión pública y se apresuraron a aprobar esta legislación, buscando capitalizar el fracaso de la Corte Suprema de Estados Unidos para bloquear la prohibición de Texas”, dijo Planned Parenthood en un comunicado.
“Los patrocinadores y partidarios del proyecto de ley incluso han declarado explícitamente su deseo de que Idaho sea el próximo Texas”, ha añadido.
Seis semanas: plazo insuficiente
Los críticos sostienen, como ya sucediera con la ley de Texas, que la medida es inconstitucional y que el plazo de seis semanas es insuficiente para muchas mujeres, que no conocen hasta más tarde que están embarazadas.
Las personas que solicitan el aborto en Texas se aglomeraron en las afueras de las clínicas del estado luego de que entrara en vigencia la prohibición de la entidad de seis semanas, y los centros de atención de este tipo de los estados vecinos aumentaron casi el 800% en pacientes de aborto del estado de Lone Star, a principios de este año, de acuerdo con el organismo de planificación familiar.
La directora ejecutiva de una ONG de planificación familiar, Jennifer M. Allen, ha pedido al gobernador que escuche a la comunidad médica y vete la norma antes de que obligue a las mujeres de Idaho que necesiten abortar a abandonar el estado para recibir atención urgente.
Varios estados controlados por los republicanos han presentado textos similares inspirados por la norma de Texas, aunque ha sido Idaho el primero en darle luz verde. El Tribunal Supremo de Estados Unidos está a la espera de anunciar si avala la ley de Mississippi que prohibiría casi todos los abortos después de las 15 semanas de embarazo.
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