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Emmanuel Macron (La República en Marcha) y Marine Le Pen (Agrupación Nacional) están, como en 2017, clasificados para la segunda vuelta, muy por delante de Zemmour.
Después de las elecciones de 2017 se repiten los dos primeros puestos en la primera vuelta de los comicios franceses para Macron y Le Pen.
«Esta estabilidad está ligada en gran medida a la reputación de los principales candidatos, que ya estaban presentes hace cinco años. Estos candidatos han podido conservar una base electoral fiel a la que se han sumado, en las últimas semanas, votantes que han priorizado el voto útil en lugar del voto de adhesión», exponen en The Conversation.

Emmanuel Macron sube más de cuatro puntos en comparación con 2017, a pesar de que, durante su quinquenio y luego durante su campaña presidencial, ha abandonado la posición de equilibrio entre la derecha y la izquierda que le había asegurado el éxito inicial y ha adoptado un discurso que lo sitúa claramente en el centro-derecha.
Esta evolución alejó a una parte de sus votantes de la izquierda, pero atrajo a una parte importante de los votantes del centro y de la derecha (la puntuación muy baja de la candidata de Los Republicanos, Valérie Pécresse (5 %) lo atestigua).
Marine Le Pen ha registrado una progresión casi comparable y ha obtenido un resultado nunca alcanzado por el Frente Nacional y luego por Agrupación Nacional en una elección presidencial.
Le Pen también se ha beneficiado del voto útil, con el que ha podido superar ampliamente la candidatura de Eric Zemmour. Muy lejos, por detrás, ha acabado el ultraderechista Éric Zemmour, con un 7,05%.
Tras este batacazo el periodista de la Ser Guillermo Rodríguez ha expuesto un vídeo en el que se reflejan las «reacciones en la sede de Éric Zemmour al darse a conoce los resultados».
Reacciones en la sede de Éric Zemmour al darse a conoce los resultados. Su tristeza es alivio para millones de demócratas
— Guillermo Rodríguez (@guirodi) April 10, 2022
pic.twitter.com/tVe5YYA6Si
«Su tristeza es alivio para millones de demócratas», ha añadido.
¿Quién es Zemmour?
Zemmour, de 63 años e hijo de judíos franceses de Argelia, es periodista político, ultraconservador, xenófobo y homófobo confeso. Se opone al neoliberalismo europeo y se declara soberanista. Se define como reaccionario y patriota y defiende la teoría del gran reemplazo, que consiste en la amenaza de sustitución de la población autóctona francesa por otra de origen africano y de confesión musulmana.
Está en contra de la inmigración, el feminismo o el islam, va en contra del derecho de reagrupación familiar y se opone al matrimonio homosexual y el derecho de adopción de parejas del mismo sexo.
Además, en su libro Le Premiere Sex critica a las feministas de querer castrar a los hombres y opina que «en una sociedad tradicional, el apetito sexual de los hombres va a la par con el poder; las mujeres son el objetivo y el botín de todo hombre que aspira a subir en la sociedad. Las mujeres le reconocen, le eligen y le valoran».
Producto mediático
El fenómeno Zemmour es, en gran medida, un producto mediático. La prensa y, sobre todo, las cadenas televisivas de información continua, como CNews y BFM-TV han hinchado la burbuja. Están dando desde hace meses un protagonismo desproporcionado al escritor.
La fiebre mediática en torno a una posible candidatura se remonta probablemente a febrero. En ese momento, L’Express publicó una investigación en tres entregas titulada “Éric Zemmour, la tentación presidencial”, en la que se detallaba la organización que se estaba montando detrás del periodista.
Durante los meses siguientes, los periodistas empiezan a escribir artículos sobre Zemmour aunque inicialmente tenían dudas sobre la credibilidad de su candidatura y su entorno daba información con cuentagotas para alimentar el culebrón.
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