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La huelga de las dependientas de Inditex en A Coruña está generando un efecto contagio entre otras provincias del Estado.
Tras varias jornadas de paro en plena temporada de navidad, las alrededor de 1.500 trabajadoras de tiendas como Zara, Bershka y Massimo Dutti lograron una subida salarial de 322 euros al mes que se irá incrementando hasta llegar a 382 euros en 2024.

La acción reivindicativa estuvo encabezada por la Confederación Intersindical Galega (CIG) y ha generado protestas en otras ciudades como Madrid, donde el 7 de enero, día en que comenzaron las rebajas, CGT convocó un paro en las tiendas de Inditex.
Según el sindicato, una docena de tiendas tuvieron que cerrar, entre ellas algunas emblemáticas como los Zara de la calle Serrano y la plaza de España.
Las reivindicaciones se vehiculan sobre los beneficios de la empresa en contraposición con los derechos laborales de sus trabajadores: «Inditex tiene muchísimos beneficios y los únicos que no los vemos somos los dependientes», aseguraba la presidenta del comité de empresa de Zara Madrid durante la concentración que reunió a unas 200 personas en la calle Preciados como recoge el medio Público.
Este mismo miércoles los sindicatos CCOO y UGT tienen una mesa de negociación abierta con la empresa, algo que ha puesto en alerta a CGT, desde donde expresan abiertamente que de no quedar conformes no van a paralizar sus acciones.
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