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Nueve detenidos y varios registros han puesto en claro la supuesta trama de compra masiva de votos
En medio de la constante lucha por mantener el equilibrio en la intrincada maraña política de Melilla, las recientes acciones de la Coalición por Melilla (CPM) han sido descorazonadoras. Al parecer, la ciudad autónoma es una vez más el epicentro de un escándalo político que ha dejado a sus ciudadanos tambaleándose entre la incredulidad y la indignación. Y todo parece señalar a la Coalición por Melilla. Lo desarrollamos en 5 claves:
1. El despertar de las sospechas: La operación policial
¿Quién iba a imaginar que la Coalición por Melilla, ese pilar dominante en el tripartito del Gobierno actual, estaría ahora acorralada por las sospechas de fraude electoral? En una operación policial reciente, nueve detenidos y varios registros en distintas zonas del municipio han evidenciado las dudas sobre una supuesta trama de compra masiva de votos. Entre los arrestados se encuentran Mohamed Ahmed Al Lal, tercer escalón en la jerarquía del partido y consejero de Distrito y Participación Ciudadana, y un yerno del líder de la formación, Abdel-ilah Nourdine Ahmed. Las horas de detención y posterior liberación después de las declaraciones a la policía solo han alimentado el creciente sentimiento de desconfianza.
2. Oscuro epicentro: un local de Farhana
En un intrigante giro de los acontecimientos, un registro se realizó en un local en la carretera de Farhana, prestado a la CPM por un simpatizante, que se había estado utilizando como centro de datos y gabinete de prensa durante la campaña electoral. El hecho de que la CPM se encuentre ahora bajo la lupa, alegando ser víctima de «persecución» por ser «incómoda», ha oscurecido aún más las ya turbias aguas de la política melillense.
3. El esquema de captación de votos: la realidad detrás del 21.21%
Las investigaciones iniciadas tras el descubrimiento de una red de captación de votos por correo para alterar los resultados de las elecciones del 28 de mayo, han sacado a la luz una cifra asombrosa: el 21.21% del censo electoral total de Melilla había solicitado votar por correo. Esta cifra es más del doble que la registrada en las elecciones anteriores de 2019 y siete veces superior a la media nacional y a la de la otra ciudad autónoma, Ceuta. Esta sorprendente revelación de una «estructura mafiosa» de entre 30 y 50 personas intentando interferir en los resultados de las urnas mediante la compra de votos por 100 euros cada uno es, cuanto menos, alarmante.
4. Explorando el modus operandi y la motivación
El método era sencillo pero efectivo: los ciudadanos eran sobornados para solicitar su voto por correo y entregar luego la documentación con la papeleta del partido que quería beneficiarse. Además, supuestamente los instigadores asaltaban a los carteros que llevaban la documentación del voto por correo para adueñarse de ella y presentarla en nombre de estas personas. Los registros han revelado grandes sumas de dinero y diferentes papeletas, en una clara demostración de la falta de ética y transparencia en este juego político.
La operación principal se llevaba a cabo en áreas económicamente deprimidas, donde los ciudadanos de bajos ingresos, fácilmente atraídos por la oferta de cien euros por voto, se convierten en peones en este juego sucio de manipulación electoral. El desvío de fondos destinados a la compra de votos y las tentativas de soborno a los funcionarios de Correos, dan una idea del alcance y la audacia de esta supuesta trama.
5. El efecto dominó: las consecuencias políticas y sociales
Con la sombra de la duda cerniéndose sobre la Coalición por Melilla, las reacciones políticas y sociales no se han hecho esperar. La CPM, fundada en 1995 por su actual líder, Mustafá Aberchán, está convencida de que está siendo objeto de una «caza de brujas». Aberchán, quien está actualmente inhabilitado por liderar una trama similar de compra de votos por correo en las elecciones al Senado de 2008, se encuentra en una posición delicada.
Para estas elecciones autonómicas, la candidata del partido a presidir la Asamblea es Dunia Almansouri Umpierrez, actual vicepresidenta primera y consejera de Hacienda, Empleo y Comercio. Además, recientemente, Coalición por Melilla se unió a la red de aliados de Más País y fue uno de los partidos presentes en la proclamación de Yolanda Díaz como candidata a la presidencia por Sumar.
No obstante, las nuevas sospechas de fraude han provocado que los partidos del ‘Acuerdo del Turia’ hayan decidido expulsar a la formación islámica de la alianza hasta que se esclarezcan los hechos ocurridos en la ciudad en estas últimas semanas. Esto podría tener profundas implicaciones para la política local, ya que pone en duda la credibilidad y la confianza que se puede depositar en la CPM.
Sin embargo, a pesar de todas estas sospechas de fraude, tanto la Delegación del Gobierno como el Ministerio del Interior han asegurado que las elecciones en la ciudad serán «limpias». Pero, después de todo, uno tiene que preguntarse: ¿Podemos realmente confiar en este sistema cuando los custodios del poder están acusados de subvertirlo? ¿Podrá la ciudad de Melilla recuperarse de este desastroso golpe a su autonomía y confianza en su sistema electoral?
Parece que la Coalición por Melilla está atrapada en una espiral descendente de acusaciones y sospechas. Pero en este juego de política y poder, al final, son los ciudadanos comunes los que pagan el precio de la codicia y la corrupción de unos pocos.
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