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La comunidad solidaria con Palestina en España continúa movilizándose, decidida a mantener la lucha hasta que se logre una verdadera justicia y paz para Palestina.
La tarde de este martes, un centenar de activistas en solidaridad con Palestina ocuparon el vestíbulo de la estación de Atocha para recordarle al Gobierno español que el reconocimiento del Estado palestino no pondrá fin al genocidio en curso ni al proyecto colonial sionista que el pueblo palestino ha combatido desde el siglo pasado. Esta es la cuarta acción solidaria en Madrid en solo dos días, en respuesta a la intensificación de los bombardeos de Israel contra Gaza, a pesar de la orden de la Corte Internacional de Justicia que instó a Tel Aviv a detener los ataques.
UNA SERIE DE PROTESTAS CONTUNDENTES
El lunes, estudiantes de la Acampada por Palestina en Madrid denunciaron en la Universidad Politécnica los convenios y proyectos que este centro mantiene con empresas israelíes. Ese mismo día, unas 500 personas se concentraron frente a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en protesta por la inacción del gobierno español. Este martes por la mañana, profesores universitarios protestaron ante el Rectorado de la Universidad Complutense, visibilizando las muertes de personal académico entre las víctimas de los ataques israelíes y mostrando su solidaridad con la acampada que lleva dos semanas instalada en el campus. Por la tarde, la ocupación de Atocha puso de relieve lo que los activistas consideran una respuesta insuficiente por parte del gobierno de Pedro Sánchez, que en la mañana anunciaba el reconocimiento del Estado Palestino.
UNA SOLIDARIDAD QUE NO CEDE
Los diversos colectivos de solidaridad con Palestina que organizaron la acción en la estación de trenes de la capital explicaron que «el reconocimiento del Estado palestino del que hoy se felicita el Gobierno español no es la solución a las exigencias del pueblo palestino, que tanto en el territorio como en la diáspora, se levanta contra décadas de opresión y de expulsión de su tierra». Insistieron en que «sólo un bloqueo total, el fin de la impunidad de la que disfruta el régimen sionista y el apoyo a la lucha legítima del pueblo palestino podrán comenzar a allanar el camino para la justicia». Por ello, aseguran que, desde asambleas, acampadas y manifestaciones en todo el mundo, exigen a los gobiernos el fin de la complicidad y la inacción sobre el régimen israelí.
LA CRISIS HUMANITARIA EN GAZA: UN GENOCIDIO EN MARCHA
A una semana de cumplirse ocho meses del contraataque de las Fuerzas de Defensa de Israel, más de 36.000 personas han sido asesinadas en Gaza y Cisjordania, miles permanecen desaparecidas bajo los escombros y más de 81.000 han resultado heridas. «Son una cicatriz irreparable en la historia de injusticia impuesta por las potencias coloniales y el régimen de apartheid contra el pueblo palestino. Masacres como las de Rafah y Al Shifa o los ataques a los campos de refugiados en Yenín y Tulkarem quedarán en la memoria de los pueblos como uno de los más oscuros episodios de crueldad e impunidad de nuestra historia», denunciaban los colectivos en un comunicado. A su vez, reconocieron que «ni estos actos de barbarie, ni la campaña de persecución del régimen israelí sobre la población palestina, que suma ya más de 8.800 presos políticos en las cárceles de la ocupación, acabarán con la voluntad del pueblo palestino de resistir y mantener la lucha por su existencia».
UNA RESISTENCIA PACÍFICA ANTE LA REPRESIÓN
A pesar de estar rodeados por personal de seguridad y agentes de la Policía Nacional, los manifestantes permanecieron pacíficamente dentro de la estación durante cerca de 90 minutos. La concentración se disolvió sin incidentes sobre las 21 horas. «Hasta que no se cumplan nuestras demandas seguiremos saliendo a la calle a protestar», asegura una de las activistas.
La ocupación de Atocha, junto con las demás protestas, refleja el creciente descontento con la respuesta del gobierno español ante la situación en Palestina. El reconocimiento del Estado palestino, aunque significativo, es visto por muchos como una medida insuficiente que no aborda las raíces del conflicto ni la continua opresión del pueblo palestino.
El gobierno de Pedro Sánchez se enfrenta a una presión creciente tanto a nivel nacional como internacional para tomar medidas más contundentes contra las acciones de Israel y apoyar efectivamente los derechos y la autodeterminación del pueblo palestino. Mientras tanto, la comunidad solidaria con Palestina en España continúa movilizándose, decidida a mantener la lucha hasta que se logre una verdadera justicia y paz para Palestina.
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