Vídeo | Vito Quiles: The freak show
Vito Quiles intentó convertir la Universidad en su plató, pero se encontró con una juventud que no compra discursos del odio ni selfies con banderas del pollo.
Sí el fascismo los señala será que lo están haciendo bien
Cuando la extrema derecha teme a las preguntas, ataca a quienes las formulan
El imperio usa su colonia más antigua para preparar su guerra más nueva
Puerto Rico vuelve a ser el trampolín militar de Washington contra América Latina.
Israel acelera la anexión de Cisjordania mientras JD Vance bendice la impunidad desde Jerusalén
Israel acelera la anexión de Cisjordania mientras JD Vance bendice la impunidad desde JerusalénEl apartheid israelí ya no disimula: legaliza la ocupación con el aval de Washington.
El derrumbe diplomático de Milei
El canciller Gerardo Werthein dimite a cuatro días de las legislativas y deja en evidencia el caos exterior del gobierno liberticida
España pagará el armamento de Estados Unidos para Ucrania: la factura de la guerra ajena
Mientras Trump convierte la solidaridad en negocio, Europa —y España— asumen el coste de una guerra que amenaza con eternizarse
Opinión | El odio como estrategia: ¿quién puede seguir a un ultra?
«Así se construye el nuevo cinismo político: no se trata de convencer, sino de corroer la confianza. Todo es mentira, excepto el influencer que me grita lo que ya pensaba.»
Vito Quiles ante la Universidad de Granada: la provocación como método
Subido a hombros, sin permiso y con un mensaje de odio. Ese es el nuevo formato de la “España combativa”.
Un año plantando cara al odio
La resistencia civil frente al negocio del odio cumple su primer aniversario
SÍGUENOS
Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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