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El colaborador de Pablo Motos reduce los asesinatos machistas a una estadística sin importancia e intentar recular borrando el tuit en el que lo expone
Damián Mollá, conocido por ser la voz de Barrancas en El Hormiguero, ha vuelto a demostrar cómo el cinismo mal entendido puede ser el combustible perfecto para la desinformación. En un ejercicio de frivolidad extrema, publicó un tuit donde equiparaba los asesinatos machistas con una fría cifra estadística, como si la violencia contra las mujeres fuera un simple dato contable sin impacto social, político y humano. Después, al ver el aluvión de críticas, lo borró. Pero el daño ya estaba hecho.

EL NEGACIONISMO DE LA VIOLENCIA MACHISTA SE DISFRAZA DE IRONÍA
El colaborador de Antena 3 decidió responder a una noticia sobre la okupación en España con un cálculo grotesco: «43 mujeres asesinadas al año son menos de un 0,00002. Todo depende de cómo quieras presentar el problema».
Reducir la violencia machista a una comparación numérica no es solo una falta de empatía, es una estrategia calculada para diluir la realidad. No es casualidad que este tipo de discursos se viralicen entre sectores que niegan la existencia de una violencia estructural contra las mujeres, los mismos que rechazan el feminismo con el viejo argumento de que «todos los asesinatos son igual de malos».
La comparación de Mollá no es un simple error de cálculo. Es una forma de blanquear la violencia machista, de quitarle gravedad y presentarla como un problema marginal. Y esto, en un país donde 1.251 mujeres han sido asesinadas desde 2003 por sus parejas o exparejas, no es un desliz, es un insulto.
LOS MEDIOS Y SU RESPONSABILIDAD EN LA DIFUSIÓN DE ESTOS DISCURSOS
No sorprende que este tipo de comentarios vengan de un colaborador de El Hormiguero, un programa que ha sido denunciado en repetidas ocasiones por su sesgo ideológico y por normalizar discursos reaccionarios. Pablo Motos, su presentador, ha convertido su espacio en una tribuna para el blanqueamiento del machismo, desde su incomodidad con el feminismo hasta las preguntas desubicadas a invitadas. El problema no es solo Mollá, el problema es un ecosistema mediático que sigue dándole voz a estos discursos.
En un país donde los medios de comunicación tienen una influencia enorme en la opinión pública, no se puede ignorar el impacto de estos comentarios. La violencia machista no es un debate numérico, es una realidad palpable que afecta a miles de mujeres y familias. Convertirlo en un juego de cifras es desviar la atención y dar munición a quienes siguen negando el problema.
Damián Mollá ha borrado su tuit. Pero la idea que quiso propagar ya ha sido amplificada. Y lo peor es que, como tantas veces, quedará impune.
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No es turismo. Es extracción.
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Nome extraña viendo con quien trabaja. Si nadie viera el hormiguero estos descerebrados no existirían
Claro que infelizmente existirían, pero no tendrían relevancia si los medios no se la dieran…
no se que es peor, conocerlos o que estén en su miserable anonimato…?
Claro que infelizmente existirían, pero no tendrían relevancia si los medios no se la dieran…
no se que es peor, conocerlos o que estén en su miserable anonimato…?
¿Simpatizante de vox supuestamente?