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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro ha advertido este viernes sobre la vacuna de la Covid-19 de Pfizer que quienes se la pongan podrían convertirse en caimanes.
«El contrato de Pfizer es muy claro: no nos hacemos responsables de ninguno de los efectos secundarios. Si llegas a convertirte en caimán es tu problema», ha dicho en un acto público el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.
Bolsonaro ha explicado también que muchos ciudadanos lo han criticado por dar mal ejemplo al negarse al recibir la vacuna contra el coronavirus, pero ha argumentado que tiene anticuerpos al haber pasado la enfermedad y que por eso no la necesita.
El individualismo y desprecio de Bolsonaro
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, sigue ignorando las cifras funestas de la pandemia, sigue instalado en la polémica.
Recientemente también se refirió a su país como un país de «maricas», que no tiene coraje para afrontar el miedo que causa la pandemia.

«Ahora todo es la pandemia. Lo siento por los muertos, lo siento. Todos vamos a morir un día, aquí todos moriremos algún día (…) De nada sirve huir de esto, de la realidad. Tenemos que dejar de ser un país de maricas», dijo el mandatario en una ceremonia en el Palacio del Planalto.
Bolsonaro, siempre negacionista, se mostró exaltado con el impacto económico del virus y alertó de que «hora comienzan a amedrentar al pueblo» con una eventual segunda ola. Insistió en que «la pandemia fue superdimensionada», e ironizó con que la prensa volverá a condenarlo por eso y aseguró que «todo2 lo que criticó en relación a las cuarentenas ha quedado «comprobado».
«Les dijeron quédense en casa que la economía se recupera después y los hundieron a todos2, al tiempo que «esposaban y detenían a unas mujeres por ir a una playa» como «sólo ocurre en las dictaduras», dijo en alusión a las medidas tomadas por alcaldes y gobernadores para intentar detener el avance de la pandemia.
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