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Cuando hasta el mayor fondo soberano del mundo se repliega, es que el hedor a crimen de guerra ya se ha colado en los despachos de las finanzas globales.
EL RETIRO PARCIAL DEL GIGANTE NORUEGO
El mayor fondo soberano del planeta —el estatal de pensiones de Noruega, gestionado por Norges Bank Investment Management— ha ejecutado un repliegue significativo de sus posiciones en Israel. A finales de junio mantenía inversiones en 61 empresas israelíes, pero 11 de ellas han sido liquidadas por no figurar en el índice bursátil de referencia que marca su Ministerio de Finanzas. Además, romperá todos los contratos con gestoras locales y llevará la gestión de los activos restantes a sus equipos internos.
Este cambio responde a un mandato del Ministerio, que pidió una revisión completa de las inversiones en Israel y que recibirá un informe antes del 20 de agosto. La decisión reduce la exposición del fondo en un mercado asociado a violaciones sistemáticas de derechos humanos en Gaza y Cisjordania y recorta el número de empresas bajo vigilancia.
LA GUERRA Y LA PRESIÓN ÉTICA SOBRE EL CAPITAL
La clave de este movimiento no es solo financiera. Es política, reputacional y estratégica. El director del fondo, Nicolai Tangen, lo dejó claro: “La situación en Gaza es una crisis humanitaria grave. Estamos invertidos en un país en guerra”.
Desde 2020, el fondo ha contactado con más de 60 empresas para debatir su papel en zonas de conflicto. 39 de esos diálogos han tenido que ver con Gaza y Cisjordania. A raíz del agravamiento de la guerra, el monitoreo se intensificó en otoño de 2024 y ya 11 compañías han sido excluidas por riesgo inaceptable de violar normas internacionales.
¿Por qué es importante? Porque estamos hablando de 1,5 billones de dólares bajo gestión. Cuando un actor financiero de este tamaño cambia su estrategia, el mensaje atraviesa fronteras: el capital internacional empieza a considerar que invertir en Israel no es solo un riesgo ético, sino también financiero. Y cuando esa percepción se consolida, el coste de sostener un asedio como el de Gaza se eleva.
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