China demuestra que la transición energética no necesita excusas
Mientras Occidente debate, China despliega infraestructuras que guardan energía, estabilizan la red y reducen emisiones.
Groenlandia fuerza a Europa a ponerse de acuerdo
La presión de Washington sobre Dinamarca rompe inercias, acelera consensos y coloca el Ártico en el centro de la disputa por el poder europeo
La UE levanta aranceles millonarios para frenar el asalto de Trump a Groenlandia
Cuando la intimidación se disfraza de negociación y Europa intenta responder sin arrodillarse
Hebrón bajo asedio permanente: la ocupación convierte la represión en rutina
La ofensiva militar israelí en el sur de Cisjordania confirma que la violencia estructural ya no necesita pretextos ni plazos.
Morir esperando: la diálisis como condena en Gaza
El asedio convierte las listas médicas en una pena de muerte lenta y administrada
Siete motivos para anular una sentencia peligrosa
La condena al ex fiscal general no solo castiga un nombre propio. Amenaza el derecho de la Fiscalía a defenderse del poder político y a informar a la ciudadanía.
Trump y el caos global: los pasos de la demolición consciente del derecho internacional
Estados Unidos ya no finge liderar el mundo: lo extorsiona, lo fragmenta y lo deja arder mientras protege sus intereses.
Adamuz y el respetuoso silencio de la política (excepto Vox)
Cuando el dolor exige respeto y la extrema derecha vuelve a usar a las víctimas como munición
¿Y si lo que quiere Trump es destruir el mundo antes de morir?
Cuando el poder global decide obedecer al delirio en lugar de ponerle límites
Cuando señalar a una periodista se convierte en método
Lo ocurrido con Sarah Santaolalla no es un exceso aislado ni una polémica televisiva: es una estrategia de intimidación que cruza la línea entre el ruido político y el terror cotidiano.
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El negocio millonario de vender estoicismo a hombres cada vez más solos
El estoicismo de TikTok no te hace libre. Te hace cliente.
Te venden calma, disciplina y fortaleza, pero muchas veces lo que están fabricando es otra cosa: hombres más solos, más desconfiados y más enganchados al gurú de turno.
El viejo estoicismo hablaba de límites, juicio y serenidad. El nuevo negocio digital habla de “dominar”, “aguantar”, “no sentir” y consumir más vídeos, más cursos, más libros, más newsletters.
La filosofía convertida en comida basura emocional.
Y detrás, como siempre, caja registradora.
Fingir un suicidio para vender un libro y señalar a las personas queer
Fingir una muerte para vender un libro no es una provocación: es una bajeza política y humana.
El 22 de mayo, un comunicado falso atribuyó el supuesto suicidio de Daniel Hernán Huerta a personas del ámbito queer y trans. Hablaba de “catorce años” de hostigamiento y construía culpables antes de que nadie pudiera verificar nada. Al día siguiente, 23 de mayo, el texto ya circulaba públicamente. Y la maquinaria de siempre hizo lo suyo: convertir una muerte no comprobada en munición contra el colectivo LGTBIQ+. No era duelo. Era señalamiento.
Expresidentes: la autopista del negocio tras La Moncloa
La puerta giratoria con coche oficial
España tiene una especialidad democrática bastante obscena: pagar oficina, seguridad y medios públicos a quienes dejaron La Moncloa mientras apenas controla qué hacen luego con su agenda, sus contactos y su capacidad de abrir puertas. El Real Decreto 405/1992 regula sus derechos, pero no pone límites serios a sus negocios privados. La Ley 3/2015 solo establece restricciones durante dos años, como si el poder caducara como un yogur y las llamadas importantes dejaran de contestarse al mes 25.
Lo llaman lobby cuando suena fino. Lo llaman experiencia cuando paga bien. Pero muchas veces lo que se vende no es conocimiento: es acceso. España necesita registro obligatorio de lobbies, reuniones trazables, incompatibilidades reales y sanciones que duelan.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
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