17 Jun 2026

Home

POLÍTICA ESTATAL

Ayuso convierte el abono transporte en otra frontera contra quienes menos tienen 

La escena no necesita demasiada épica. Este lunes 15 de junio, en la estación de Sol, las colas en las oficinas de Metro de Madrid parecían las de cualquier otro día. Gente esperando, personal atendiendo, prisas, calor, rutina. Pero había una novedad que ya estaba funcionando como una cuchilla administrativa: desde ahora, solo podrán solicitar la Tarjeta de Transporte Público Personal, el abono transporte, quienes estén empadronados en Madrid.

Dicho así parece una medida técnica. Una corrección burocrática. Un trámite más en el país de los trámites. Pero no lo es. Es política. Y de la peor. Porque cuando el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso decide vincular el acceso al abono transporte al padrón sabe perfectamente a quién golpea. No golpea al rentista. No golpea al especulador. No golpea a quienes tienen varias viviendas vacías. Golpea a estudiantes, a personas trabajadoras que se desplazan desde otras comunidades y, sobre todo, a personas migrantes con más dificultades para empadronarse.

POLÍTICA ESTATAL

Rafa Mir, la condena y la sombra policial: cuando el poder también se sienta en el banquillo 

La sentencia de la Audiencia de Valencia contra Rafa Mir no habla solo de una agresión sexual. Habla de algo bastante más incómodo. Habla de clase, de poder, de cuerpos protegidos y cuerpos abandonados. Habla de un chalet de lujo, de una urbanización cerrada, de un futbolista conocido, de una joven que sale llorando y casi desnuda, de otra joven expulsada a empujones, y de 3 policías locales de Bétera cuya versión ha provocado que el propio tribunal pida investigar si mintieron en el juicio.

La condena es dura: 8 años y medio de prisión para Rafa Mir por agresión sexual. Pablo Jara, también futbolista, ha sido condenado a 2 años de prisión por agresión sexual y a 6 meses por un delito contra la integridad moral. La sentencia no es firme y cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Conviene decirlo. Conviene decirlo todo. Porque la precisión importa, sobre todo cuando se habla de delitos sexuales, de víctimas, de acusados y de instituciones que demasiadas veces parecen más preocupadas por no incomodar al poderoso que por proteger a quien denuncia.

MEDIO AMBIENTE

El litio no salvará a Bolivia si mandan las multinacionales 

Bolivia vuelve a aparecer en el mapa mundial no por lo que decide su pueblo, sino por lo que desean las potencias. Litio. Baterías. Coches eléctricos. Materias primas estratégicas. La palabra “futuro” pronunciada por ejecutivos que nunca han tenido que mirar cómo se seca una fuente, cómo se degrada un territorio o cómo se convierte una comunidad indígena en una nota al pie de un contrato minero.

Mongabay documentó el 17 de abril de 2025 resistencias comunitarias contra proyectos de litio respaldados por capital extranjero. No hablamos de una incomodidad menor. Hablamos del Salar de Uyuni, el mayor salar del mundo, con unos 10.500 kilómetros cuadrados, y de comunidades como Colcha K, en la provincia de Nor Lípez, con alrededor de 1.000 habitantes, que no viven en una postal turística ni en una maqueta corporativa. Viven allí. Cultivan patatas y quinoa, crían llamas y ganado, sostienen economías locales y formas de vida que no caben en el Excel de ninguna multinacional.

INTERNACIONAL

Bolivia: cuando el pueblo protesta, el Gobierno de Rodrigo Paz lo llama terrorismo 

Bolivia lleva 46 días en una crisis social abierta contra el Gobierno de Rodrigo Paz. No son dos marchas aisladas, ni una rabieta sectorial, ni una protesta de trámite para llenar titulares. Son más de seis semanas de movilizaciones, bloqueos, detenciones, acusaciones cruzadas y una tensión política que el Ejecutivo ha decidido administrar como se administran las crisis desde la derecha: dejando que el conflicto se pudra mientras se criminaliza a quienes protestan.

POLÍTICA ESTATAL

Mañueco entrega Castilla y León a Vox: clima, lobo, cultura y familia como moneda de cambio 

Alfonso Fernández Mañueco ya tiene nuevo Gobierno en Castilla y León. Y el mensaje político no puede ser más claro: cuando el Partido Popular necesita conservar el poder, no negocia límites democráticos, negocia carteras. No levanta cordones sanitarios, reparte competencias. No frena a Vox, lo sienta en el Consejo de Gobierno y le entrega piezas estratégicas del tablero institucional.

Este 15 de junio, tres integrantes de Vox juraron sus cargos en el Ejecutivo castellanoleonés. El precio para sostener la presidencia de Mañueco no ha sido solo la llamada “prioridad nacional”. Ha sido bastante más. Ha sido cultura. Ha sido cambio climático. Ha sido política ambiental. Ha sido gestión del lobo. Ha sido familia. Ha sido ayudas sociales. Ha sido desregulación. Todo eso, colocado en manos de una fuerza que lleva años haciendo política contra los consensos democráticos mínimos, contra los derechos sociales y contra cualquier idea de protección colectiva que no pase por el orden, la frontera y el mercado.

DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

Begoña Gómez y el jurado popular: cuando la justicia se entrega a nueve ciudadanos sin herramientas suficientes 

La causa contra Begoña Gómez ha dejado de ser solo una causa judicial. Hace tiempo que es otra cosa. Una pieza más en esa trituradora política, mediática y judicial donde la presunción de inocencia se convierte en estorbo, el procedimiento en espectáculo y la toga en decorado. El 15 de junio, la esposa del presidente del Gobierno compareció ante el juez Juan Carlos Peinado en una audiencia previa de carácter protocolario. Sobre la mesa, el posible juicio contra ella, contra su asesora Cristina Álvarez y contra el empresario Juan Carlos Barrabés por presuntos delitos de corrupción en los negocios, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.

La fase de instrucción queda ya encaminada hacia la Audiencia Provincial de Madrid. Y ahí aparece la bomba procesal: un juicio con jurado popular. Es decir, nueve personas elegidas entre la ciudadanía podrían acabar decidiendo sobre un asunto contaminado desde hace meses por tertulias, titulares, filtraciones, bronca parlamentaria y esa mezcla tan española de ruido judicial y cálculo partidista. Qué podía salir mal.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Netanyahu sabotea el acuerdo mientras Israel sigue bombardeando Líbano 

El acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán tenía que abrir una rendija. No una paz justa, no una solución profunda, no el fin de la maquinaria de guerra que lleva décadas triturando Oriente Medio, pero al menos una pausa. Un freno. Algo parecido a respirar. Sin embargo, Benjamin Netanyahu ha decidido recordar al mundo quién manda cuando el militarismo se siente impune: Israel ha seguido atacando Líbano incluso después del anuncio del pacto.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Irán no necesitó una bomba atómica: le bastó con cerrar el grifo del mundo 

En octubre de 1973, durante la primera gran crisis del petróleo, las gasolineras de Estados Unidos tuvieron que colgar carteles de “Sorry, last car in this line” para cortar colas interminables y racionar combustible. Medio siglo después, la escena sigue explicando el mundo mejor que muchos discursos oficiales. Cuando la energía se atasca, las grandes potencias dejan de hablar de principios y empiezan a contar barriles.

Donald Trump ha vendido durante más de 100 días la guerra contra Irán como una operación inevitable para impedir que Teherán cruzara la línea nuclear. Rendición incondicional. Desmantelamiento del programa atómico. Máxima presión militar. El repertorio habitual. Mucha épica de despacho, mucho gesto imperial, mucha testosterona televisada. Pero el acuerdo cerrado ahora con los iraníes deja al descubierto una verdad bastante menos heroica: la prioridad real nunca fue la bomba, sino el estrecho de Ormuz.

INTERNACIONAL, PRINCIPAL

La UE vuelve a proteger a Ben Gvir mientras Israel convierte la impunidad en política de Estado 

La Unión Europea ha vuelto a hacer lo que mejor se le da cuando el Estado de Israel cruza otra línea: hablar mucho, reunirse mucho, indignarse un poco y no hacer lo suficiente. El 15 de junio, los 27 ministros y ministras de Exteriores se reunieron en Luxemburgo y fueron incapaces de alcanzar un acuerdo unánime para sancionar a Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y figura central de la extrema derecha israelí.