Isabel Allende avisa del avance autoritario: “La democracia se pierde mucho antes de que la gente quiera verlo”
Isabel Allende no habló como una escritora famosa dando lecciones desde un sillón cómodo. Habló como alguien que vio cómo una democracia podía derrumbarse en cuestión de horas. Y eso cambia el tono de todo.
“La democracia es mucho más frágil de lo que creemos y solamente se aprecia cuando se pierde”. La frase debería estar abriendo informativos cada noche mientras medio mundo normaliza discursos autoritarios, odio disfrazado de opinión y políticos que juegan con los derechos humanos como si fueran fichas electorales.
Allende recordó cómo Chile perdió la democracia “en 24 horas”. Pero advirtió de algo todavía más peligroso: a veces no desaparece de golpe. A veces se pudre lentamente. Poco a poco. Desde dentro. Royendo las instituciones, el periodismo, la justicia y la convivencia mientras mucha gente sigue diciendo que exageramos.
Y tiene razón.
A Henar Álvarez no le molesta el traje: le molesta el patriarcado disfrazado de opinión
Henar Álvarez no hizo un monólogo sobre ropa. Hizo una radiografía del patriarcado moderno. Ese que te llama “libre” mientras decide si una mujer va demasiado tapada, demasiado sexy, demasiado masculina o demasiado visible.
Porque esa es la trampa: nunca aciertas.
Si llevas falda corta, te cosificas. Si llevas traje, “vas de hombre”. Si hablas alto, molestas. Si ocupas espacio, incomodas. Y mientras tanto, miles de opinadores profesionales fiscalizando cuerpos femeninos desde redes sociales como si estuvieran rellenando formularios de aduana moral.
“Lo que les molesta es que seas la protagonista”, remató Henar. Y ahí está el núcleo de todo. No es la corbata. No es la falda. No es el maquillaje. Es la autonomía. Una mujer que no pide permiso, que no se disculpa y que encima se ríe de quienes intentan disciplinarla.
Trump huye cuando le piden pruebas: el presidente que convirtió la mentira en estrategia de Estado
El mandatario abandonó una entrevista en directo tras ser incapaz de demostrar sus acusaciones de fraude electoral y terminó atacando a la periodista y a la prensa
Ni más ni menos.
Kristen Welker le preguntó por qué sigue diciendo que las elecciones de 2020 fueron “amañadas” y dónde están las evidencias del supuesto “fraude” que ahora denuncia también en California. Trump respondió como responde siempre quien lleva años viviendo de la propaganda y la bronca permanente: insultando, atacando a la prensa y huyendo cuando se le acaba el teatro.
“Tu prensa es corrupta”.
“Eres corrupta”.
“Ya he tenido suficiente”.
Y se fue.
León XIV escucha a las víctimas que no incomodan mientras evita a quienes señalan la impunidad de la Iglesia
La Iglesia lleva años hablando de perdón mientras sigue decidiendo qué víctimas merecen ser escuchadas y cuáles resultan demasiado incómodas para la foto oficial. Miguel Hurtado, primer denunciante de los abusos en la Abadía de Montserrat, lo dejó claro delante de la Nunciatura: el problema no es solo la pederastia clerical. El problema es la impunidad, el silencio y el maquillaje institucional.
Israel ya no oculta su maquinaria de propaganda: el ejército forma soldados para manipular conciencias dentro y fuera del país
Israel ya ni siquiera intenta esconderlo.
Mientras nos hablaban de “combatir la desinformación”, el Ministerio de Defensa israelí llevaba meses formando soldados y personal de inteligencia en propaganda, manipulación psicológica y operaciones para “influir en la conciencia pública” dentro y fuera del país.
Cursos sobre guerra psicológica, propaganda, segmentación de audiencias, entrenamiento de influencers y técnicas “Black Hat” para distribuir contenido saltándose las normas de plataformas como Facebook y Google. Literalmente enseñando cómo manipular narrativas y esquivar controles digitales.
Justicia a dos velocidades: seis meses bloqueando la investigación a la pareja de Ayuso mientras la UCO espera permiso para actuar
Seis meses.
Seis meses esperando a que un juez autorice a la UCO a mirar las cuentas y sociedades de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, en una investigación por presunto soborno vinculada a Quirón.
Mientras tanto, la operación ya tiene nombre dentro de la Guardia Civil: “Cirbelia”. Y lo que investiga no es precisamente menor.
Una empresa prácticamente vacía, con apenas 30.000 euros de facturación y tres máquinas de depilación amortizadas, fue comprada por medio millón de euros.
Vox escucha al Papa mientras desprecia todo lo que el Papa está diciendo
Vox lleva años usando el cristianismo como una bandera cultural para señalar migrantes, atacar el multiculturalismo y vender miedo. Pero ha bastado una visita del Papa León XIV para que quede expuesta una contradicción bastante incómoda: la extrema derecha española dice defender la fe mientras combate exactamente todo lo que el Papa está diciendo sobre pobres, paz, migración y dignidad humana.
“Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, lanzó León XIV ante más de 1,2 millones de personas en Madrid. Y el mensaje cayó como una hostia de realidad sobre quienes llevan años criminalizando a personas migrantes mientras se envuelven en cruces y banderas.
Porque el choque ya es frontal. El Papa pide huir de “enfoques identitarios” que llenan el mundo de “fantasmas y enemigos”. Vox habla de “invasión migratoria”, “islamización” y “estercoleros multiculturales”. La Iglesia respaldó la regularización de personas migrantes defendida por 84 organizaciones católicas. Abascal respondió acusando a obispos de “hacer negocio con la inmigración ilegal”.
El problema para Vox no es que el Papa venga a España.
Es que el Papa siga leyendo el Evangelio.
Perú vuelve a contener el aliento: Sánchez roza la presidencia mientras el fujimorismo prepara otra guerra contra las urnas
Perú vuelve a contener el aliento. Otra elección decidida por décimas. Otra noche en la que el fujimorismo empieza a hablar de “prudencia”, “espera” y “calma” justo cuando los votos rurales empiezan a desmontar el relato que daban por hecho.
Los conteos rápidos apuntan a una victoria mínima de Roberto Sánchez frente a Keiko Fujimori. Muy mínima. Dentro del margen de error. Pero suficiente para que la derecha peruana y sus aliados internacionales entren en modo alarma. Porque no es solo una elección. Es el choque entre un país agotado de élites corruptas y autoritarias y otro que intenta salir de una década de caos institucional, golpes parlamentarios y presidentes derribados uno tras otro.
Y claro. Fujimori ya deja caer lo que todos esperaban.
Que quizá el resultado no sea legítimo si ella pierde.
Lo mismo que hicieron en 2021 contra Pedro Castillo. Meses de acusaciones sin pruebas, impugnaciones masivas y campañas mediáticas para sembrar dudas sobre el voto popular. El problema no es la democracia cuando gana la derecha. El problema aparece cuando vota la periferia, el campo, el sur pobre y olvidado del país.
Porque ahí sigue latiendo el antifujimorismo.
Keiko Fujimori no es una candidata cualquiera. Es la hija de un dictador condenado por crímenes de lesa humanidad, desapariciones forzadas y masacres. Y aun así ha conseguido reunir detrás de ella a la derecha tradicional, la ultraderecha regional, el trumpismo latinoamericano y hasta apoyos internacionales vinculados a Vox y al aparato republicano estadounidense.
Mientras tanto, Sánchez ha levantado una coalición enorme y contradictoria, sí, pero unida por algo muy simple: impedir el regreso definitivo del fujimorismo al poder.
Perú se juega mucho más que una presidencia. Se juega si acepta otra vez que una minoría poderosa convierta las urnas en sospechosas cada vez que pierde.
Trump, retratado: Netanyahu no obedece y África se convierte en vertedero migratorio
El presidente que presume de mandar “todas las jugadas” no logra frenar los bombardeos israelíes y, al mismo tiempo, acelera acuerdos opacos para deportar personas a terceros países africanos, incluida República Centroafricana. NETANYAHU BOMBARDEA, TRUMP PRESUME Y LA REALIDAD LE CONTESTA Trump quiso vender autoridad….
La gran mentira de la juventud fascista
Nos llevan años diciendo que “la juventud se está haciendo de extrema derecha”. Como si fuera una moda. Como si el fascismo fuese una estética rebelde, una simple respuesta al desencanto o una consecuencia inevitable de la precariedad.
Y no.
Una cosa es que existan jóvenes conservadores, reaccionarios o de derechas. Eso siempre ha existido. Otra muy distinta es el auge de grupos que convierten la violencia en identidad política y que encuentran altavoces constantes en medios, streamers y personajes que han transformado el odio en entretenimiento.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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