Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Israel mantiene a 80 sanitarios y sanitarias palestinas en prisión sin cargos, mientras sus familias sobreviven entre ruinas y amenazas.
EL ASEDIO A LOS HOSPITALES Y LA DESAPARICIÓN PLANIFICADA
El 20 de noviembre de 2025 volvió a repetirse una escena ya insoportable. Familias palestinas exhibiendo los retratos de sus seres queridos, todas y todos sanitarios arrancados de hospitales que Israel convirtió en campos de detención improvisados. El caso del doctor Nahed Abu Teima, jefe de cirugía del Hospital Nasser, es paradigmático. Su detención se produjo durante el asalto militar a ese centro médico, un episodio reconocido por Médicos Sin Fronteras en su informe sobre cómo el ejército israelí asedió y atacó el Hospital Nasser. Desde entonces, su esposa Arwa y sus nueve criaturas viven en una tienda levantada sobre la arena de Khan Younis. Dos años sin contacto, dos años de silencio, dos años sin saber si él sigue vivo.
Israel mantiene encarceladas a 80 personas del personal sanitario de Gaza, según organizaciones de derechos humanos y datos publicados por Physicians for Human Rights–Israel. Muchas de estas detenciones corresponden a profesionales incluidos entre las y los 95 trabajadores y trabajadoras sanitarias retenidas por Israel, donde se documenta incomunicación, malos tratos y condiciones de reclusión que incumplen cualquier estándar legal.
Las muertes bajo custodia israelí tampoco son una excepción. Diversas investigaciones han identificado al menos 98 palestinos fallecidos en prisión tras torturas, negligencia médica o abusos sistemáticos, como detalla el análisis de +972 Magazine sobre las muertes palestinas bajo custodia israelí. La violencia contra sanitarios y sanitarias forma parte de ese mismo patrón.
Uno de los casos más conocidos es el del doctor Hussam Abu Safiya, director del hospital Kamal Adwan, detenido en diciembre de 2024. Su historia, marcada por golpes, privación de sueño y aislamiento absoluto, fue reconstruida por +972 Magazine en su investigación sobre la detención de Abu Safiya. Y no es un caso aislado. Miles de personas han visto ya imágenes grabadas durante detenciones masivas, como las que circularon en redes mostrando a decenas de hombres palestinos semidesnudos y sometidos a humillación pública.
TORTURA, SARNA, HAMBRE Y NIEBLA LEGAL: EL ENGAÑO DEL “NO HAY CARGOS”
La familia del doctor Ghassan Abu Zuhri vive atrapada en la pesadilla de la incertidumbre. Él dirigía la unidad de cirugía ortopédica del Hospital Nasser. En 2017 trabajó durante un año en Haifa. Rechazó quedarse en Israel para volver a Gaza. Hoy su hogar es una tienda de campaña en Al-Mawasi, donde doce personas comparten un espacio mínimo. Su abogado solo ha podido verlo dos veces. En la primera visita, Abu Zuhri presentaba síntomas de sarna, una enfermedad que se ha extendido dentro de las prisiones israelíes, tal y como recoge la investigación de +972 Magazine sobre el brote de sarna en centros de detención israelíes. En la segunda, había perdido 30 kilos.
El doctor Ahmad Al-Farra, jefe de pediatría en el Hospital Nasser, repite una y otra vez que Abu Zuhri no tiene afiliación política. Lo recalca porque teme la razón real de su castigo: haber atendido a dos rehenes israelíes. Tratarlos como trata a cualquier paciente. Cumplir su juramento médico. Ese acto de humanidad se ha convertido hoy en su condena.
La historia del doctor Omar Ammar, ginecólogo de 67 años, refuerza la misma lógica de violencia. Desapareció en marzo de 2024, durante el cerco militar sobre Khan Younis. Su familia solo supo de él cuando lo identificó en una fotografía difundida en redes que mostraba a decenas de palestinos desnudos, alineados en una piscina vacía y vigilados por soldados. Tras meses de incertidumbre, Ammar relató a su abogado un periplo por tres centros de detención antes de ser enviado a la prisión de Nafha. Ataques de perros. Privación del sueño cada dos o tres horas. Hambre. Pérdida extrema de peso. Sarna sin acceso a ropa limpia. No existe eufemismo que suavice esto. Es tortura.
Jihan, su esposa, ha sido desplazada quince veces. Sus hijas han perdido peso y viven sin medicación adecuada. Ella misma sufre diabetes e hipertensión sin tratamiento estable. Su vida es una sucesión de huidas.
Mientras tanto, la infraestructura sanitaria de Gaza continúa derrumbándose. El doctor Al-Farra describe un hospital sin tubos para análisis, sin equipos de infusión en UCI y con escasez total de medicación para diabetes, hipertensión y enfermedades tiroideas. La supuesta mejora humanitaria tras la tregua nunca llegó. El norte sigue devastado. Los desplazados que retornan encuentran barrios reducidos a polvo, hospitales vaciados, campos arrasados y carreteras inservibles. Ese paisaje está recogido por +972 Magazine en su reportaje sobre el retorno a Khan Younis.
Israel mantiene esposadas las manos que sostienen la vida en Gaza.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir