Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Trabajadoras, trabajadores, estudiantes y profesorado de las seis universidades públicas madrileñas se levantarán contra un modelo que privatiza el conocimiento y convierte la educación superior en un negocio.
LA UNIVERSIDAD PÚBLICA EN PIE CONTRA LA ASFIXIA ECONÓMICA
Las universidades públicas madrileñas han dicho basta. Los días 26 y 27 de noviembre, trabajadoras, trabajadores y estudiantes irán a la huelga contra la asfixia económica y la deriva privatizadora del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. La Coordinadora de Plataformas de las Universidades Públicas, que agrupa a los seis centros de la Comunidad, denuncia un proceso de desmantelamiento sistemático del servicio público de educación superior.
El detonante ha sido el modelo de financiación autonómico. Según las plataformas, la Comunidad de Madrid ha decidido desentenderse del 30% del presupuesto universitario, obligando a los centros a buscar financiación privada para sobrevivir. Esto, advierten, no es solo un recorte: es la semilla de un cambio estructural hacia la mercantilización del conocimiento.
El decálogo difundido por la Coordinadora enumera los principales “ataques” del Ejecutivo regional: dependencia creciente del capital privado, encarecimiento de las tasas, precariedad laboral y una burocracia que ahoga la investigación. Además, denuncian la aparición de “chiringuitos universitarios” vinculados a intereses empresariales y a ex cargos del Partido Popular, que lucran con la educación superior bajo el paraguas de la gestión público-privada.
Para las y los convocantes, la universidad pública madrileña vive una deriva empresarial que promueve el individualismo, rompe la igualdad y destruye la cooperación académica. Los departamentos se ven forzados a competir entre sí por migajas de financiación, y los proyectos de investigación “menos rentables” están siendo cerrados.
A ello se suma lo que denominan “mordaza universitaria”, una nueva normativa que prevé sanciones de hasta 300.000 euros por actos tan elementales como colocar pancartas o “faltas de respeto” hacia las autoridades. Una amenaza directa a la autonomía universitaria y a la libertad de expresión estudiantil.
UNA HUELGA CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Las plataformas exigen revertir esta tendencia y recuperar la esencia del servicio público. Reclaman una financiación suficiente por estudiante, el fin de los contratos precarios y de la burocratización, y la dimisión del consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana.
Su manifiesto llama a la “reversión de la privatización” y a la “garantía de libertades y derechos sindicales y estudiantiles”, junto con una apuesta clara por la independencia académica frente a los intereses económicos. En sus propias palabras, “el conocimiento no puede estar en venta, ni el saber al servicio del mercado”.
Mientras tanto, el Gobierno de Ayuso se escuda en cifras que no convencen. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha defendido que el presupuesto para 2026 incluye un aumento del 6,5%, lo que supone 75,3 millones de euros adicionales respecto a 2025. En total, la Comunidad destinará 1.239,7 millones de euros a las universidades públicas madrileñas, una cifra que el Ejecutivo presenta como “récord histórico”.
Sin embargo, las plataformas califican ese incremento de “maquillaje presupuestario”. El gasto por estudiante en Madrid sigue siendo uno de los más bajos del Estado, y el aumento apenas compensa la inflación ni cubre los costes estructurales de las universidades. Según los datos comparativos de gasto público por alumno, Madrid ocupa los últimos puestos en inversión, muy por debajo de comunidades como Cataluña o el País Vasco.
En palabras de un portavoz de la Coordinadora: “El Gobierno regional presume de récords mientras las aulas se caen a pedazos y el profesorado enlaza contratos basura año tras año.”
El trasfondo, denuncian, es ideológico. El modelo de Ayuso busca subordinar la universidad a los intereses del capital, transformando el derecho a la educación en un mercado de títulos, rankings y rentabilidad. La llamada “financiación por objetivos” —según la cual las universidades reciben más dinero si cumplen ciertos indicadores de empleabilidad o captación de fondos privados— es, para la comunidad académica, una trampa que premia la competitividad y castiga la investigación crítica o socialmente comprometida.
Los efectos ya se notan. En los últimos tres años, los contratos temporales se han multiplicado, y cada vez más departamentos recurren a becas no remuneradas o a la figura del “asociado”, un profesorado que cobra menos de mil euros por dar clases y que sostiene buena parte de la docencia.
Ante este panorama, la huelga del 26 y 27 de noviembre no será un gesto simbólico, sino una defensa de la universidad como bien común, frente a quienes quieren convertirla en un negocio más.
No habrá paz para quienes asfixian el conocimiento.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir