Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La propuesta ha abierto el debate sobre la absoluta necesidad de la redistribución de la riqueza
Un obstáculo generacional invisible pero ineludible divide a nuestra juventud. En un extremo, encontramos a aquellos cuyo futuro ya está marcado por la fortuna de su linaje, mientras que en el otro, una juventud con ansias de oportunidades lucha por hacerse camino en un mundo cada vez más desigual.
LA HERENCIA INVISIBLE QUE NOS DIVIDE
Sumar, el actor político que promete abordar esta problemática de frente, insiste en que la herencia universal, es decir, la distribución equitativa de la riqueza a la mayoría de edad, es el camino a seguir. Pero ¿Qué significará realmente esta propuesta revolucionaria para las y los jóvenes de nuestro país?
Imaginemos a dos jóvenes de 18 años; uno nace en una cuna dorada, el otro en un hogar humilde. El primero tiene a su disposición todas las herramientas necesarias para estudiar en el extranjero o iniciar un negocio propio; el segundo debe luchar por cada oportunidad. Esta desigualdad es una brecha que no solo afecta a individuos, sino a nuestra sociedad en su conjunto.
La vicepresidenta Yolanda Díaz, líder de Sumar, ha presentado esta iniciativa como una solución a la desigualdad en nuestra sociedad. Propone una herencia universal de 20,000 euros para cada joven cuando alcanzan la mayoría de edad, financiada por un impuesto especial a las grandes fortunas.
La medida conllevaría un cambio en el paradigma tributario que hasta ahora ha estado centrado en las rentas del trabajo
FINANCIACIÓN DE LA EQUIDAD
El costo de la herencia universal, estimado en 10 mil millones de euros, se considera «realista» y «asumible» por el equipo de economistas de Sumar. ¿La fuente de financiación? Un impuesto a las grandes fortunas, un cambio en el paradigma tributario que hasta ahora ha estado centrado en las rentas del trabajo.
Estos 20,000 euros serían más que un simple cheque para las y los jóvenes. Serían un instrumento de igualdad de oportunidades, una garantía para cada individuo de que tienen las mismas posibilidades de éxito, sin importar su origen.
Por supuesto, las críticas no se han hecho esperar. Nadia Calviño, ministra de Asuntos Económicos, ha cuestionado la falta de restricciones basadas en el nivel de renta y la necesidad de una «política fiscal responsable». A lo que Ernest Urstasun, portavoz de Sumar, ha respondido que la progresividad de esta medida no radica en el destino, sino en el origen, remarcando que se parece más a un derecho básico, al igual que la educación o la sanidad pública.
La necesidad de esta medida pone en relieve la dura realidad: la desigualdad es más que palpable, es abrumadora
EL CAMINO HACIA LA IGUALDAD REAL
La esencia de esta propuesta reside en el reconocimiento de que la verdadera igualdad de oportunidades no puede existir sin una redistribución de la riqueza. En palabras de Díaz: «No hay verdadera igualdad de oportunidades sin redistribución de rentas que proporcione instrumentos de apoyo a quienes inician su andadura en la vida».
La propuesta de Sumar busca corregir la desigualdad en la distribución de las herencias y, con ello, la concentración de la riqueza. La coalición estima que el 50% inferior de la población acumula solo el 6% de la riqueza total, mientras que el 10% más rico acumula el 60%. Estas cifras no hacen más que poner en relieve la dura realidad: la desigualdad es más que palpable, es abrumadora.
Aquellos que critican la universalidad de la medida por no ser lo suficientemente progresiva deberían considerar que los sistemas sanitario y educativo también son universales y son políticas fuertemente redistributivas. La educación, el acceso a la atención sanitaria, y ahora una herencia universal, podrían considerarse como derechos innatos a la mayoría de edad.
UN FUTURO POR CONSTRUIR
En una encrucijada donde el futuro de la próxima década está en juego, la propuesta de Sumar se presenta como una alternativa radical a la creciente desigualdad social. Solo el tiempo dirá si esta medida se convierte en una realidad tangible, pero una cosa es segura: la idea de la herencia universal ha llegado para quedarse y ha abierto una discusión importante sobre la redistribución de la riqueza.
Más allá de los argumentos a favor y en contra, esta propuesta nos obliga a reflexionar sobre la realidad de la juventud de nuestro país. Nos insta a reconocer la creciente disparidad y a buscar soluciones efectivas. Como sociedad, debemos cuestionarnos: ¿Estamos dispuestos a tolerar una realidad en la que el acceso a oportunidades está determinado por el accidente del nacimiento? ¿O estamos dispuestos a reinventar las reglas del juego para permitir una igualdad de oportunidades real y tangible para todas y todos?
Las respuestas a estas preguntas determinarán el curso de nuestra nación. Mientras tanto, Sumar sigue adelante, armado con su propuesta de herencia universal y un fuerte deseo de cambiar el sistema. Es una lucha que todos debemos observar de cerca, porque su resultado nos afectará a todas y todos, tanto a nivel individual como colectivo.
LOS COLORES DEL CAMPO DE BATALLA POLÍTICO
Mientras tanto, el tablero político parece un campo de batalla con la próxima década en juego. Sumar y Vox se disputan el tercer puesto en un escenario de incertidumbre. Yolanda Díaz, quien ha pedido el voto para Sumar para defender la reforma laboral, ha respondido a quienes critican la medida argumentando que su universalidad no la hace regresiva, sino eficaz.
La campaña de Sumar, ya en marcha, se abre en A Coruña y se cierra en Madrid, permitiendo que sus propuestas lleguen a diferentes rincones del país. Los líderes de la coalición, como la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, compartirán actos con Díaz en distintas paradas de la gira. Aseguran que será una campaña donde tendrán protagonismo las figuras y candidatos principales del acuerdo electoral.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir