Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un diputado del Parlamento Europeo abandonó el hemiciclo tras proferir insultos y realizar el saludo nazi.
La delegación liberal francesa en el Parlamento Europeo pidió este miércoles a la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, que «actúe» tras hacerse público un vídeo en el que un diputado parece hacer el saludo nazi mientras sale del hemiciclo.
La delegación del partido del presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó en redes sociales que uno de sus miembros, Sandro Gozi, «fue insultado» mientras participaba en un debate sobre el Estado de derecho en la Unión Europea por el eurodiputado conservador búlgaro Angel Dzhambazki, «que salió del hemiciclo con un escandaloso saludo nazi».

El representante búlgaro es, de acuerdo a la propia web de la Eurocámara, cotesorero de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), grupo al que pertenece Vox.
Parce qu'il a défendu l'état de droit en ??, @sandrogozi s'est fait insulter par l'eurodéputé @djambazki, qui a quitté l'hémicycle en faisant un scandaleux salut nazi.
— L’Europe Ensemble (@Ensemble_UE) February 16, 2022
Tu as tout notre soutien Sandro.
Nous demandons à Mme Metsola, @EP_President, d'agir. pic.twitter.com/rIXrbB5wO1
En el vídeo compartido se puede ver, en efecto, al eurodiputado realizando un saludo nazi al abandonar el hemiciclo, por lo que han solicitado a Metsola que «tome medidas».
Sin embargo, el diputado interpelado contestó en redes sociales al grupo francés y le replicó que han confundido «un simple saludo con un saludo nazi» y que «el hecho de que alguien no esté de acuerdo contigo no significa que sea nazi».
«Me disculpo si mi saludo inocente, que pretendía ser una disculpa, ha insultado a alguien, pero esto es un caso grave de reducción al absurdo», escribió en Twitter.
When you mistake a simple wave with a Nazi salute you have a real Godwin's law problem. The fact that one disagrees with you does not mean he is a Nazi. I apologise if my innocent wave (meant as an excuse) has insulted anyone but this is some serious case of Reductio ad absurdum.
— Джамбазки (@djambazki) February 16, 2022
Angel Dzhambazki es miembro del partido Bulgaria Sin Censura y, en Bruselas, eurodiputado del Grupo Conservador y Reformista, también forma parte del Comité de Asuntos Legales, Asuntos Exteriores, Transporte, Peticiones y Desinformación del Parlamento Europeo.
Es en quien recayó la responsabilidad de ponente del suplicatorio contra la inmunidad de los exiliados: ultraconservador y ultranacionalista, ha provocado protestas en el Parlamento Europeo por sus intervenciones contra los romaníes, contra el matrimonio del mismo sexo o contra el colectivo LGTBI.
Se posicionó en el pleno de la Eurocámara en contra de la convención de Estambul de prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres. Atribuyó la convención a «propaganda de género que destruye comunidades y las familias tradicionales en los países de Europa Oriental».
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir