Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Ignorando la polémica suscitada hace unos meses, el sindicato policial Jupol vuelve a difundir imágenes cuyo sesgo da a entender que fueron los manifestantes quienes agredieron a los miembros de seguridad.
La carga policial de los antidisturbios del 27 de septiembre contra los vecinos del barrio madrileño de Vallecas provocó una ola de protestas por la comparación de la actuación policial con las manifestaciones «cayetanas» o las protestas negacionistas de Colón. En los muchos vídeos que trascendieron de los hechos en Vallecas podía verse como varios cientos de vecinos se manifestaban ante la sede de la Asamblea de Madrid, sita en medio del barrio de Vallecas, defendían con pancartas la sanidad pública y se mostraban en contra de los confinamientos selectivos.
Las unidades de antidisturbios llegaron y se plantaron ante la primera línea de manifestantes. Como puede verse en los vídeos, sin que se alcance a ver provocación o agresión previa, la policía cargó contra los vecinos concentrados, con un saldo de cuatro detenidos y seis heridos.
El resultado de las cargas
Los resultados de estas cargas, entre ellas golpear en la cabeza a una joven de 17 años, dar un rodillazo en la cara a un detenido y propinar un cabezazo con el casco puesto a un joven ya esposado, acabaron saliendo a la luz, como no podía ser de otro modo.
En una serie de fotos difundidas en redes podía verse a los jóvenes heridos resultado de las agresiones policiales.
Jupol y el sesgo

Ignorando la polémica suscitada hace unos meses, el sindicato policial Jupol vuelve a difundir imágenes (a pesar de los vídeos existentes) cuyo sesgo da a entender que fueron los manifestantes quienes agredieron a los miembros de seguridad. «El pasado septiembre una turba violenta intentó tomar la Asamblea de Madrid, un reducido grupo de Policías lo impidió de forma estoica. Nuestra condena más rotunda a cualquier acto antidemocrático, venga de quien venga, sea en el Capitolio de Washington o en Vallecas…», escribían en un tuit.
El pasado septiembre una turba violenta intentó tomar la Asamblea de Madrid, un reducido grupo de Policías lo impidió de forma estoica.
— JUPOL (@JupolNacional) January 8, 2021
Nuestra condena más rotunda a cualquier acto antidemocrático, venga de quien venga, sea en el Capitolio de Washington o en Vallecas… pic.twitter.com/nbR1mTz1Nc
El periodista Miguel Ramos les recordaba el contexto incluyendo un vídeo en el que puede verse la actuación policial en los hechos, en los que un policía incluso pega un cabezazo a un detenido con el casco puesto. «Ponen fotos para no mostrar la secuencia entera. Aquí va», señala Ramos.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir