«María estaba sola y Juan estaba ahí, pero ausente». La viral reflexión en Twitter sobre la demencia
Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Julio Armas atendió como sanitario a dos personas, María y Juan, y el relato se ha vuelto viral.
El sanitario Julio Armas Castro atendió » a dos pacientes mayores en el hospital», así comienza el relato y reflexión.
«Juan tiene 81 años y Maria 78, llevan juntos más de 50 años. Ella venía buscando un informe que le pedían en la residencia, una mirada triste y un discurso agresivo presagiaba que algo difícil de asumir escondía», explica.
Hoy he atendido a dos pacientes mayores en el hospital. Juan tiene 81 años y Maria 78, llevan juntos más de 50 años.
— Julio Armas Castro (@julymed08) June 4, 2021
Ella venía buscando un informe que le pedían en la residencia, una mirada triste y un discurso agresivo presagiaba que algo difícil de asumir escondía. #AbroHilo
«Le expliqué que ese tipo de informes no se hacía en urgencias, y ella solo repetía que necesitaba el informe, balbuceaba críticas y alguna que otra amenaza verbal sobre una reclamación. María estaba asustada y agobiada», prosigue.
Pero Julio trató de empatizar: «Es cierto que la desesperación conduce a actitudes así, María necesitaba ayuda, no otra persona que construyera un nuevo muro a su alrededor. Juan solo repetía: casi, casi lo logro. Senté a María en otra consulta y de forma calmada le pregunté que pasaba en realidad».
Es entonces cuando descubriría que «Juan tiene una demencia de rápida progresión, toda su vida la ha dedicado a la enseñanza y a su familia. Sus hijos viven fuera y ella, también mayor, se ocupa de todo. Esta mañana ha tomado la decisión de llevarlo a una residencia».
«Llegamos a un acuerdo, le entregamos una cita en su centro de salud y le explicamos todos los documentos que necesitaba. Hablamos con la trabajadora social y ofrecimos recursos de ayuda», explica Julio y «María respiraba más tranquila».
«Justo al darme la vuelta María se sentó al lado de Juan y acariciándole suavemente en la mejilla, mientras lloraba desconsoladamente le decía: esto es por el bien de los dos, porque quiero seguir amándote a pesar de esta enfermedad. Y tú serás mi Juan siempre», finalizaba el relato.
Me grabaría este tweet a fuego. Qué necesario es que pensemos dos y tres veces antes de juzgar a los demás por cómo actúan. https://t.co/xxIAo8a9aH
— Martins (@martins_wings) June 5, 2021
El hilo, que se ha hecho viral, ha emocionado enormemente a los usuarios de redes sociales, pero también contenía una reflexión como conclusión: «Es una triste realidad cotidiana, y verlo así tan cerca y tan duro me ha destrozado. Aún debemos ser más empáticos, escuchar más y juzgar menos. Hay rostros felices con muchísimo dolor escondido detrás de una sonrisa. Hay que dar más oportunidades, hay que perdonar más y mejor».
Es una triste realidad cotidiana, y verlo así tan cerca y tan duro me ha destrozado. Aún debemos ser más empáticos, escuchar más y juzgar menos.
— Julio Armas Castro (@julymed08) June 4, 2021
Hay rostros felices con muchísimo dolor escondido detrás de una sonrisa.
Hay que dar más oportunidades, hay que perdonar más y mejor.
Y hay que potenciar mucho las unidades de trabajo social, las ayudas domiciliarias, etc. etc.
— Elías (@_Smiorgan_) June 5, 2021
En eso y en salud mental es ABSOLUTAMENTE PRIORITARIO invertir más. https://t.co/638HkTjIG5
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir