Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Rodríguez ha vinculado una hipotética condena con un ataque a los derechos de reunión y manifestación
El diputado de Podemos Alberto Rodríguez ha advertido este martes a la Sala Segunda del Supremo que si finalmente es condenado por atentado a la autoridad y lesiones (hechos por los que ha sido juzgado) «este proceso no va a finalizar aquí», pues piensa recurrir ante el Tribunal Constitucional y luego ante el Tribunal de Estrasburgo por lo injusto de su supuesta condena.
«Es una obligación ética y moral», ha dicho en el uso de su derecho a la última palabra. Afirmó también que una eventual condena comprometería aún más la imagen de los tribunales españoles fuera de nuestras fronteras. «Tienen una oportunidad de oro para salvaguardar la reputación de la justicia española, que ya ha sufrido muchos reveses (…) No sería útil para nadie que esto fuera un nuevo revés», ha dicho.
Rodríguez está acusado de supuestamente propinar una patada a un agente de la policía durante una manifestación en La Laguna (Tenerife) en enero de 2014. Se trata de una acusación tan cogida con pinzas que la Fiscalía ha rebajado por segunda vez su petición de cárcel hasta los tres meses y diez días de prisión. «Es evidente que soy inocente, que no hay ninguna prueba objetiva», ha dicho Rodríguez en su turno de última palabra.

Su palabra contra la del agente
Rodríguez ha vinculado una hipotética condena con un ataque a los derechos de reunión y manifestación, algo que «en un Estado democrático no puede pasar».
«Mucha gente que está viendo este juicio tiene una mezcla de miedo y tristeza de ver cómo se puede llegar a esta situación y traspasar ciertos límites (…)», ha dicho el diputado, en relación a dar credibilidad a la palabra de un policía frente a la de un manifestante.
Y es que todo en este caso se reduce al testimonio de Rodríguez contra el testimonio del agente lesionado que ha reiterado que fue pateado por el parlamentario de Unidas Podemos aunque en un momento diferente al que refirió en la fase de instrucción. Primeramente dijo que había sido agredido cuando Rodríguez intentaba saltar las vallas que protegían la catedral de La Laguna y que hoy ha ubicado la patada en un momento posterior cuando intentaban detener a algunos manifestantes.
Rodríguez defiende que él formaba parte del grueso de la manifestación que llegó al lugar de los hechos después de los disturbios. «Cuando yo llego esos hechos ya no ocurren, los conozco porque los he visto en YouTube», ha dicho.
El otro testigo no lo vio
El otro agente que ha declarado como testigo, jefe del operativo de seguridad, ha reconocido que no le vio en esa zona en ese momento. Ha reconocido que fueron terceros agentes los que dijeron que fue el diputado de Podemos.
«En instrucción dice que la patada es cuando Alberto estaba delante del vallado intentando empujarlo e intentando acceder al templo. Este tipo de contradicción tiene que ser suficiente para poder detallar la inverosimilitud en lo declarado». Los videos recopilados en su momento por la Policía y mostrados en el juicio no reflejan ninguna actitud violenta u hostil del parlamentario de Unidas Podemos aunque según la fiscal «tienen valor probatorio cero».
Otros compañeros le identificaron
El agente supuestamente agredido ha afirmado que le detectó cuando un grupo de manifestantes intentaban, según entendió él, impedir alguna detención.
Le vio pero no le detuvo ni identificó en ese momento, según señala, aunque sí lo hizo posteriormente cuando sus compañeros le dijeron quién era. «Fueron otros compañeros, le habían identificado en veces anteriores y se sabían el nombre», ha recordado.
Perfiles sociales en la diana
Rodríguez ha asegurado en su declaración que «hay determinadas listas con perfiles visibles dentro de los movimientos sociales» que, según denuncia, se usan a posterior por la Policía para responsabilizar a determinadas personas por los altercados. «Es algo muy grave pero que en nuestro país pasa con normalidad», ha dicho.
En declaraciones a la prensa tras la vista, Rodríguez ha reafirmado sus palabras y ha denunciado que «no hay ni una sola prueba objetiva de que ocurrió la agresión».
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
González Amador y el negocio privado junto al poder público que Ayuso no podrá justificar jamás
Entre 2021 y 2023, Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, ganó una media de casi 1,5 millones de euros al año. No está mal para un “ciudadano cualquiera”. Tampoco está mal que esos fueran, precisamente, los primeros años de su relación con la presidenta de la Comunidad de Madrid. Casualidades. Siempre casualidades. En Madrid parece que la suerte empresarial cae del cielo, pero solo en ciertos áticos, ciertos despachos y ciertas sociedades con nombres pulidos.
González Amador había creado su consultora en 2016. Al año siguiente empezó a hacer auditorías para Quirónprevención. Entonces sus facturaciones estaban por debajo de los 400.000 euros. Después vino el salto. Y no un salto pequeño. Un salto de esos que en cualquier democracia mínimamente higiénica obligaría a abrir ventanas, expedientes y preguntas públicas. Porque Quirón recibe cada año alrededor de 1.000 millones de euros por su cooperación hospitalaria en la Comunidad de Madrid. Ahí está la línea de puntos. No hace falta ser detective. Basta con no querer mirar hacia otro lado.
¿Ha cruzado Peinado la última línea?
El juez Juan Carlos Peinado ha vuelto a hacer lo que mejor define esta instrucción: estirar el caso hasta convertirlo en un espectáculo político con toga. El 20 de junio, el magistrado envió a juicio a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y le impuso medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir del territorio nacional y comparecencia quincenal en el juzgado. Hasta ahí, el repertorio habitual de una causa que lleva demasiado tiempo oliendo más a obsesión que a justicia.
Pero esta vez Peinado fue más lejos. Mucho más lejos. En su auto llegó a sugerir que los agentes encargados de escoltar a Begoña Gómez podrían, “bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores jerárquicos”, colaborar en una hipotética fuga. Es decir, el juez no solo dibuja a la investigada como alguien que podría escapar. Dibuja también a policías nacionales como posibles cómplices. Sin una prueba concreta encima de la mesa. Sin individualizar conductas. Sin indicios determinados. Una sombra lanzada sobre servidores públicos porque sí. Porque encaja en el relato.
Israel mata al cámara Ahmed Wishah y vuelve a llamar “terrorista” al periodista muerto
El cámara de Al Jazeera Ahmed Wishah fue asesinado el 20 de junio en un ataque aéreo israelí contra una vivienda del campo de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza. No murió en una abstracción bélica. No cayó en “daños colaterales”. Fue alcanzado por un bombardeo en una casa de un campo de refugiados, uno de esos lugares donde la palabra refugio ya suena a burla cruel cuando la maquinaria militar israelí decide que no hay techo, calle, hospital, escuela, convoy, tienda de campaña ni cámara que merezca seguir en pie.
Según Al Jazeera, en el ataque murieron dos personas y al menos otra persona palestina resultó herida. La cadena fue directa: condenó el “asesinato deliberado” de Ahmed Wishah, trabajador de Al Jazeera Mubasher, y recordó que es el 12º trabajador de la red asesinado en Gaza desde que comenzó la guerra genocida de Israel en octubre de 2023. Doce trabajadores de un mismo medio muertos. Doce. Luego vendrán los portavoces con su jerga de expediente, sus frases prefabricadas y sus acusaciones sin pruebas. Pero el dato queda ahí, como una losa sobre la conciencia de un mundo que mira demasiado y actúa demasiado poco.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir