Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El joven manifestante de Vallecas denuncia diversas agresiones tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil tras ser detenido
Uno de los detenidos tras los disturbios ocurridos en Vallecas tras el mitin de Vox ha salido de la comisaría de Moratalaz con varias heridas que han sido provocadas por numerosos agentes de la Policía Nacional, según afirma.
Testificó ante el juez después de casi 48 horas detenido y, tras esto, dos Guardias Civiles le han vuelto a agredir ya en los juzgados de Plaza de Castilla, provocándole una brecha en la cabeza y diversos hematomas. Estos golpes se suman a los anteriores recibidos en la manifestación y en la comisaría: «Me han metido en un cuarto y me han dado una paliza», aseguró.
Su abogado afirma que en la entrevista reservada que ha mantenido con el joven, este le ha asegurado que los dos guardias civiles que están a la puerta de los calabozos de Plaza de Castilla le habían amenazado, «y como tal lo ha hecho constar en la declaración ante el juez», asegura el letrado.

Diversas contusiones
El agredido afirma que las agresiones comenzaron en la propia detención. Tal y como explicita su hermana a Público, «en el hospital tuvieron que darle varios puntos de sutura en lo oreja y le curaron algunas heridas que la Policía le había causado durante la detención». De allí volvió a Moratalaz, «y no le volvieron a hacer nada hasta que una abogada le visitó».
«Después de que se fuera la letrada, le metieron en una sala, le desnudaron y le pegaron. Por allí, dice mi hermano, pasaron muchos policías, y algunos no le hacían nada pero otros le daban collejas y le pegaban, creemos que con un anillo, porque tiene una herida con hematoma en la cabeza. También le humillaban con comentarios», agrega la familiar del joven.
El joven presentaba hasta tres abrasiones en la cabeza y una «herida en piel de conducto auditivo externo de oreja derecha de cinco milímetros». En el tórax apreciaron cinco contusiones y otra abrasión; y en las extremidades valoraron siete contusiones más y una nueva abrasión. Tras una prueba facial, objetivaron una «fractura de la porción ósea del septo nasal hacia la fosa nasal derecha». La especialista en otorrinolaringología que le atendió, además, constató «una herida de un centímetro en zona inferior de antitrago», la cual fue limpiada y suturada mediante un punto. El especialista de urgencias de cirugía ortopédica y traumatología refleja «erosiones cutáneas de tipo erosivo y contusas con aspecto continuo que recuerdan a una barra». El juicio clínico que aparece en el informe médico es de «policontusión».
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Indulto sin justicia: el caso de las 6 de La Suiza confirma que hacer sindicalismo sigue en el punto de mira
Diez años de persecución y una condena desproporcionada terminan en un indulto parcial que no corrige el problema de fondo: la criminalización de la lucha colectiva
La comida no es un negocio: Resist.es lanza una campaña para arrebatar la alimentación al mercado
La campaña exige a Luis Planas, Pablo Bustinduy y Pedro Sánchez medidas concretas para devolver el control de la alimentación a la sociedad
Israel abre la puerta a la pena de muerte selectiva: castigo legal para unos, impunidad estructural para otros
Una ley aprobada el 30 de marzo consolida un sistema jurídico dual denunciado como apartheid por organismos internacionales
Vídeo | TACO: el gran ridículo de Trump
Detrás del ruido, de los titulares y de las amenazas, lo que queda es una constatación incómoda: no hay una estrategia sólida, sino una sucesión de impulsos
Vídeo | Tienen el cerebro comido: cuando el genocidio se vuelve discurso cotidiano
La normalización del odio en Israel ya no se esconde: se verbaliza, se justifica y se comparte
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir