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El exmilitar acusado de difundir la imagen de la víctima de la violación grupal llevada a cabo por La Manada en los Sanfermines de 2016 no ha comparecido al juicio este miércoles en el Juzgado de lo Penal 1 de Barcelona donde estaba citado.
El hombre, de 41 años, publicó en un foro de Internet una de las imágenes de la agresión, además del nombre y los apellidos de la joven, su DNI, fecha de nacimiento, lugar de residencia y la universidad en la que estudiaba.
Por todo ello está acusado de un delito de revelación de secretos y otro contra la integridad moral y se enfrenta a una petición de cárcel de dos años y medio.

Ante su incomparecencia para ser juzgado, la magistrada, de acuerdo a las peticiones de la Fiscalía y de las acusaciones, ha dictado orden de detención e ingreso en prisión del proceso.
El abogado defensor del exmilitar ha renunciado este miércoles a seguir con la defensa, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya.
Según el escrito de acusación de la víctima, el exmilitar, que cuenta con antecedentes, «buscó dañar la integridad moral de una víctima de violencia sexual, al mismo tiempo que desincentivar al resto de mujeres para que no denuncien pública y judicialmente las violencias sexuales que puedan sufrir, impidiendo que reivindiquen sus derechos de acceso a la justicia».
El responsable de la página web Foroparalelo, donde se publicaron la datos de la víctima, está acusado como responsable civil subsidiario y deberá asumir el pago de la indemnización a la víctima si el acusado no puede afrontarla.
La fiscalía sostiene que el acusado publicó las imágenes y los datos de la víctima de la violación en grupo ocurrida en los Sanfermines del 2016 en una página web.
En tres «posts» de internet, añade el ministerio público, Enric C. T. G. colgó reseñas de la joven agredida y fotos que habían sido ya publicadas por terceras personas en otros foros de la red, procedentes de distintas de redes sociales, de la propia víctima o de sus amistades, así como de una escena de la violación múltiple.
Entre los datos difundidos por el imputado, subraya la fiscalía, figuraba una copia del DNI, el nombre y apellidos de la mujer, su formación académica y zona de residencia, así como varias fotografías, algunas de ella y otras de uno de los momentos de la violación que sufrió en el interior de un edificio de la capital navarra.
El objetivo, según la acusación pública, era «burlarse» de ella y crearle «inquietud moral». Èric C. T. G, que fue identificado por la Policía Nacional, alegó en su declaración ante el juez instructor que se limitó a tomar pantallazos de datos que imágenes de la víctima que circulaban por internet y que los utilizó en mayo del 2017 para replicar, en un chat de dimensiones menores, a un internauta. El acusado admitió, eso sí, que no dispone de wifi en su casa, por lo que utilizó el de una vecina.
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