Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El talento no necesita altavoces, pero la soberbia siempre lleva micrófono.
Juan del Val ha ganado el Premio Planeta 2025. Y en lugar de disfrutarlo con la serenidad de quien confía en su propio trabajo, ha decidido responder a las críticas con chulería. No con argumentos, sino con desdén. “Los haters me reconfortan”, dijo. Palabras que definen más al ego que al escritor.
El Planeta siempre ha tenido un aura de polémica, por su relación con el poder mediático y económico. Pero este año, con Del Val, esa sospecha se convierte en caricatura. Porque el premiado no solo pertenece al grupo mediático que otorga el galardón, sino que se jacta de ello sin rastro de pudor. Y esa es precisamente la grieta: cuando el éxito deja de ser fruto del mérito y se convierte en una extensión del poder, la humildad es lo primero que se sacrifica.
HUMILDAD Y TALENTO: DOS RARAS AVES EN EL MUNDO DE LA TELEVISIÓN
La humildad no se mide por los discursos, sino por los silencios. Por la capacidad de aceptar que no todo lo que brilla es oro, ni todo lo que se critica es odio. En el universo televisivo, donde los egos se cotizan más que las ideas, resulta casi revolucionario admitir que se puede aprender de una crítica sin levantar un muro de autosuficiencia.
Del Val, en cambio, responde a las críticas como si fueran afrentas personales, olvidando que quien se expone públicamente tiene el deber de escuchar, no solo de hablar. La humildad es aceptar que la escritura —como la vida— se sostiene sobre el aprendizaje continuo, no sobre la validación de un jurado empresarial.
Ganó el Planeta, sí. Pero no ganó respeto. Porque cuando un escritor usa la televisión para amplificar su ego en lugar de su literatura, el arte se convierte en marketing y la palabra se vacía. Y cuando encima se burla de quienes lo cuestionan, solo confirma lo que muchos ya intuían: que la soberbia es el refugio de quien no soporta mirarse sin focos.
EL VALOR DE CALLAR CUANDO EL DINERO HABLA
El Premio Planeta mueve más de un millón de euros y toneladas de publicidad. No es un galardón literario, sino un producto. Y eso no lo desmerece necesariamente, pero lo condiciona. El problema surge cuando el premiado confunde promoción con reconocimiento, y dinero con verdad.
Del Val no necesitaba responder. Bastaba con dejar que su libro hablara. Si es tan bueno como dice, el tiempo lo demostraría. Pero eligió la arrogancia, la superioridad, la burla. Y eso revela algo más profundo: que el éxito mediático, cuando se digiere sin humildad, se convierte en ruido.
En un país donde miles de escritoras y escritores trabajan en silencio, publican en editoriales pequeñas y venden lo justo para sobrevivir, escuchar a alguien con todos los altavoces del grupo Planeta hablar de “haters” resulta obsceno. La humildad, en este contexto, no es una virtud moral. Es una obligación ética.
Porque sin humildad no hay escucha, y sin escucha no hay verdad. Y lo que más necesita hoy la cultura española no son más egos televisivos disfrazados de novelistas, sino gente que escriba para comprender, no para vender.
Juan del Val puede disfrutar su millón de euros y su campaña promocional. Pero ojalá recuerde que la soberbia no escribe buenas novelas. Solo buenos titulares.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir