Ada Colau señala el racismo estructural de España y vuelve a poner frente al espejo una verdad incómoda
¿España es racista o solo nos gusta fingir que no lo vemos?
Ada Colau soltó una frase en RTVE que ha escocido más que muchos discursos parlamentarios: “España tiene una estructura legal racista”. Y claro, saltaron los de siempre. Los que creen que el racismo son solo cuatro neonazis haciendo el mono en un estadio mientras las leyes discriminan según el dinero, el pasaporte o el color de piel.
El programa El juicio terminó con un veredicto incómodo: 6 de 9 personas del jurado dijeron que sí, que España es un país racista. Se habló de la Ley de Extranjería. De explotación. De segregación escolar. De Samuel Eto’o escuchando gritos de mono de cientos de personas. De actores racializados obligados a ser “el triple para conseguir la mitad”.
Y ahí está el problema. Que algunos siguen confundiendo racismo con mala educación cuando hablamos de un sistema entero.
El silencio de Zapatero deja al Gobierno atrapado en su propio desgaste
El problema no es solo judicial. Es moral, simbólico y político. Las y los ministros salen a hablar con una incomodidad visible, obligados a defender la presunción de inocencia de alguien que no habla y a proteger un legado que ahora queda sometido a una presión brutal. Félix Bolaños pidió en el Senado que se deje trabajar a la justicia y que no se condene a una persona que todavía no ha declarado. Elma Saiz defendió el “legado incuestionable” de Zapatero. Óscar López afirmó que sigue confiando plenamente en su inocencia. Todo eso puede sostenerse. Pero suena frágil cuando el protagonista principal guarda silencio.
Barceló, la SER de Oughourlian y el precio de poner la radio al servicio del poder
La SER ya no parece estar cambiando de voces. Parece estar cambiando de dueño político.
La salida de Àngels Barceló no es solo una noticia de radio. Es una señal. Cuando en una redacción empiezan las reuniones discretas, las órdenes sobre qué temas conviene bajar y las frases tipo “menos novio de Ayuso”, el problema ya no es de parrilla. Es de poder. De quién manda. De quién decide qué se cuenta y qué se tapa suavemente para no molestar demasiado. PRISA gira, Oughourlian aprieta y la SER se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿sigue siendo una emisora con periodistas o empieza a ser una marca con instrucciones?
Los porqués de la sanción de 3 meses a Vito Quiles en el Congreso
No fue por preguntar.
Vito Quiles se queda 3 meses sin credencial de prensa en el Congreso. Y no, no es censura. Es el resultado de grabar sin permiso, perseguir a Zapatero por los pasillos, publicar imágenes consideradas obtenidas ilícitamente y acumular más de una decena de procedimientos abiertos por saltarse las normas. Lo que algunos llaman “libertad de expresión” empieza a parecerse demasiado a barra libre para intimidar. El Congreso no es un plató ultra. Y el periodismo no es una excusa para convertir el acoso en contenido.
Aznar vuelve a dar la orden: “el que pueda hacer, que haga”
Aznar ha vuelto a hacerlo.
25 segundos de vídeo, una frase y toda una forma de entender el poder: “el que pueda hacer, que haga”.
No dijo casi nada. Y lo dijo todo. Porque cuando Aznar habla de “hacer” no está pensando en la gente peleando por la sanidad pública, por la vivienda o por llegar a fin de mes. Está llamando a filas a quienes tienen influencia, contactos, despacho, toga, micrófono o dinero.
La derecha no necesita siempre gritar. A veces le basta con una contraseña.
Y esta vez la contraseña llega en plena tormenta por el caso Plus Ultra, con Zapatero imputado, Felipe González pidiendo elecciones y el bloque conservador oliendo sangre política. Viejos expresidentes, viejas redes, viejas ganas de mandar aunque no les toque.
El gran giro ideológico en las ondas: la radio española mueve sus fichas
La radio mueve sus fichas. Y no es solo radio.
La salida de Àngels Barceló de la SER tras 21 años y el paso al lado de Carlos Alsina en Onda Cero no son simples cambios de temporada. Son movimientos en el corazón de las mañanas, donde se disputa algo mucho más serio que una audiencia: el relato diario del país.
Quién abre el micrófono, quién marca el tono, quién decide qué es escándalo y qué se deja pasar. Ahí está la batalla.
La temporada 2026-27 llega con terremoto en las ondas: Hoy por hoy, el programa más escuchado con 3.200.000 oyentes, tendrá nueva voz desde el 31 de agosto. Y en Onda Cero, Alsina se aparta del primer tramo informativo después de 33 años al frente de programas diarios de información y opinión.
No es casualidad. Nunca lo es.
Porque la radio no solo acompaña. La radio ordena el día. Coloca prioridades. Fabrica sentido común. Y cuando los grandes grupos mueven sus piezas, conviene mirar algo más que los nombres.
La Púnica vuelve a retratar el subsuelo político del PP madrileño
La Púnica no era una manzana podrida. Era un frutero entero.
La Audiencia Nacional sienta en el banquillo a Francisco Granados, a otras 40 personas y a 79 empresas por otra pieza del caso Púnica. Suelo público, transportes, adjudicaciones, Mintra, Arpegio y una petición de 42 años de cárcel para quien fue secretario general del PP de Madrid.
Entre 2003 y 2011, mientras vendían gestión, eficiencia y “libertad”, la maquinaria madrileña aparece otra vez bajo sospecha por convertir lo público en negocio privado. No hablamos de errores administrativos. Hablamos de presuntos contratos teledirigidos, pliegos a medida y dinero común puesto al servicio de una trama.
Otra vez el mismo olor. Otra vez los mismos despachos. Otra vez Madrid como laboratorio del saqueo elegante.
Peinado aprieta contra Begoña Gómez pese al informe de la UCO
Peinado aprieta contra Begoña Gómez pese al informe de la UCO
Primero llega un informe de la UCO que no encuentra ingresos opacos y desmonta una de las grandes insinuaciones del caso. Después, el juez Peinado cita de nuevo a Begoña Gómez, Juan Carlos Barrabés y Cristina Álvarez para el 9 de junio y agita la posibilidad de que puedan “eludir” la Justicia.
Así funciona el barro cuando se viste de procedimiento.
Una causa impulsada por acusaciones de extrema derecha, cuatro delitos sobre la mesa, dos años de investigación y un relato que sigue avanzando aunque algunas piezas clave no encajen. Porque el objetivo ya no parece solo judicial. También es político, mediático y profundamente corrosivo.
Cuando una resolución necesita invocar a Fernando VII para hablar de reuniones en Moncloa, quizá el problema no está solo en los hechos investigados. Quizá también está en la escenografía.
El Consell intenta trocear la huelga educativa mientras el profesorado exige negociar de verdad
La Conselleria presume de acuerdo histórico, pero mantiene ratios rechazadas por las y los docentes y presiona para firmar por partes lo que debería resolverse de forma global.
Loiu no se tapa con ETA: el Gobierno vasco intenta convertir los porrazos a la Flotilla en un problema de orden público
La Ertzaintza cargó contra quienes recibían a activistas de la Flotilla. El Gobierno vasco pidió perdón, sí. Pero después hizo lo de siempre: hablar de “orden público”, señalar a la “extrema izquierda” y sacar ETA del cajón para embarrar el debate.
Porque cuando el poder no puede borrar las imágenes, intenta cambiar el marco.
Hubo 4 detenidos, 7 agentes de baja según el consejero y una explicación oficial que huele demasiado a coartada. Lo que vimos fue otra cosa: porrazos contra la solidaridad con Palestina. Y eso no se maquilla con tecnicismos.
¿Molesta más una protesta que un genocidio?
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir