El médico denunciado por abusos vuelve a la sanidad pública gallega y el Sergas mira hacia otro lado
Un regreso que abre heridas y desvela un sistema que protege más al acusado que a las víctimas
Ribera Salud y el precio del silencio: cuatro despidos para proteger un negocio que juega con la salud pública
Cuatro directivos alertaron de una “vulneración de derechos” y la respuesta fue el despido fulminante. Un sistema público secuestrado por la rentabilidad.
Vídeo | Luis Tosar estalla contra el franquismo normalizado
Cuando adolescentes ensalzan a Franco en 2025, el problema no es la juventud: es la impunidad.
Vídeo | Pedro Ruiz y su poema para Broncano: humor generacional en una noche de televisión tranquila
Un encuentro entre dos formas de entender el espectáculo
RTVE ante la decisión definitiva: o derechos humanos o espectáculo
Eurovisión se juega su futuro. Y España también.
Extremadura entra en combustión política: Guardiola lanza un órdago para huir de Vox y puede acabar atrapada por su propia jugada
Un adelanto electoral presentado como gesto de autoridad puede convertirse en una trampa perfecta que devuelva a Extremadura al mismo bloqueo que dice querer evitar.
Cuando privatizar la salud significa calcular quién vive y quién no
Ayuso paga el negocio y la ciudadanía paga el precio
La Fiscalía ha abierto diligencias contra el guardia civil que amenazó con deportar a la periodista Laura Arroyo
La impunidad termina donde empieza la dignidad: una amenaza racista también es un acto de poder.
El Aneto se rompe: el deshielo del Pirineo como crónica de un país que sigue mirando hacia otro lado
El glaciar más emblemático de los Pirineos pierde 3,6 hectáreas en un solo año, mientras Europa arde, se inunda y colapsa.
¿Por qué murieron Sharit y Rosmed? Un país que prefiere cerrar los ojos antes que asumir responsabilidades
Dos familias entierran a sus hijas mientras el sistema se lava las manos.
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Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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