Adelante Andalucía deja de ser una nota al pie: quién es quién en el nuevo andalucismo que incomoda a las derechas
La formación de José Ignacio García pasa de 2 a 8 escaños, supera a Por Andalucía y se convierte en la voz más reconocible de una izquierda andaluza que ha entendido algo básico: sin territorio, sin clase y sin identidad propia, no hay proyecto que aguante.
Feijóo vuelve a caer en los brazos de Vox
Moreno pierde la mayoría absoluta en Andalucía y la derecha vuelve al mismo punto: depender de la ultraderecha mientras finge que no pasa nada
Lugo: semana 1. De cómo el PP convirtió un ayuntamiento en un laboratorio de transfuguismo, propaganda y guerra cultural
La moción de censura que arrebató Lugo a la izquierda ya deja algo más que un cambio de gobierno: recortes selectivos, símbolos perseguidos y un modelo político donde la democracia parece negociable.
Ayuso elimina requisitos para ayudas a empleadas del hogar mientras exige años de residencia a madres vulnerables
La Comunidad de Madrid flexibiliza las condiciones para subvenciones ligadas a familias con altos ingresos mientras mantiene barreras durísimas para mujeres migrantes y hogares precarios.
La CNMC coloca en un puesto clave a la esposa de un lobista eléctrico mientras el sistema energético sigue oliendo a puerta giratoria
El organismo que debía vigilar a las eléctricas asciende a una directiva casada con un hombre cuya propia descripción laboral incluye “lobby”, “influencia regulatoria” e “interlocución con la CNMC”. El problema ya no es solo la puerta giratoria. Es que directamente han quitado la puerta.
La Agencia Española de Protección de Datos sanciona al Ayuntamiento de Almeida por filtrar información del piso del novio de Ayuso
Otra vez el poder político jugando con las instituciones como si fueran su cortijo privado.
Teresa Rodríguez desmonta el odio con una frase brutal: “Después de la quimio me he quedado sin pelo”
La izquierda tiene muchos defectos. Pero la derecha ultra sigue empeñada en convertir las redes sociales en un lodazal donde hasta una mujer con cáncer recibe burlas por taparse la cabeza.
La izquierda que habló normal
Adelante Andalucía no solo creció en votos. Demostró algo más incómodo: una parte del electorado progresista no estaba dormida, estaba esperando que alguien dejara de hablarle como si estuviera en una asamblea eterna.
Moreno pierde la mayoría absoluta y Andalucía se queda atrapada entre el PP y Vox
El desgaste de la sanidad, la precariedad y la corrupción no tumbaron a Moreno, pero el miedo a la ultraderecha tampoco movilizó al PSOE. La sorpresa llegó por la izquierda y tiene nombre propio: Adelante Andalucía.
Alvise convierte su pinchazos electorales en una cruzada victimista: “Tendrán que ilegalizarnos”
El agitador ultra llega debilitado a Andalucía tras sus fracasos en Aragón y Castilla y León, pero intenta vender cada derrota como una conspiración del “sistema” contra él.
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‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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