Noam Chomsky y la dictadura de la publicidad: cómo el capital ha secuestrado los medios
No se puede hablar de periodismo de calidad si las y los periodistas están mal pagados, maltratados y constantemente amenazados por el despido.
La sangría de cargos en Vox: un declive que Abascal no puede frenar
En lugar de ajustar su funcionamiento interno, Vox prefiere seguir exprimiendo las arcas públicas y privadas para mantener a sus dirigentes en la cima.
Los vecinos se hartan: las comunidades de propietarios cambian en avalancha los estatutos para prohibir los pisos turísticos
El hecho de que las comunidades de vecinos tengan que enfrentarse solas a esta problemática refleja la incapacidad de los gobiernos para legislar de manera efectiva en favor del bienestar ciudadano.
Vox viola la ley de financiación de partidos al ocultar el origen de un préstamo millonario
Vox, en su obstinación por no revelar la identidad de la entidad bancaria, se coloca al margen de la ley y, por tanto, fuera de las normas que rigen una democracia sana.
Millán y los 40.000 euros sin origen: el otro escándalo que Ayuso pretende enterrar
La justicia no avanza porque está demasiado ocupada enfrentándose a las maniobras de los propios responsables políticos para entorpecer las investigaciones.
El caos comunicativo en el PP
Un partido que no logra controlar sus propias voces es un partido destinado a la irrelevancia, especialmente cuando sus líderes parecen más interesados en mantener su cuota de pantalla que en construir una narrativa coherente.
Denuncian como Alvise desvía donaciones a cuentas con dinero de un chiringuito denunciado por la CNMV
Alvise Pérez parece haber encontrado en Madeira Invest Club un aliado perfecto para ocultar el rastro del dinero, sin importarle la procedencia de los fondos ni las consecuencias éticas de sus actos
Nestlé y el fraude del agua en Francia: 2 millones de euros de multa
Según las investigaciones, la empresa habría estado filtrando agua de pozos no autorizados durante más de 15 años.
El abandono de los derechos humanos: el caso del activista saharaui sordomudo y la indiferencia institucional
El hecho de que se permita este tipo de situaciones refleja el deterioro de los principios que supuestamente rigen la política de asilo en España. EN 3 CLAVES El reciente rechazo del gobierno español a conceder asilo a Ali Hammou, un activista saharaui sordomudo en…
Los cruceros: impacto ambiental y social de la forma más contaminante de turismo
Greenpeace ya ha dado el paso al denunciar esta situación, pero la pregunta es: ¿lo harán también las instituciones?
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El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
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