Barcelona se planta: adiós a ‘X’, la red social que «amenaza la democracia»
El Ayuntamiento da un golpe sobre la mesa y acusa a la plataforma de ser incompatible con la información veraz y honesta
Joseph Stiglitz y neoliberalismo suicida: ¿El camino hacia la oligarquía?
El Nobel de Economía denuncia el fracaso del neoliberalismo como el motor del ascenso autoritario y la creciente desigualdad global.
Los migrantes sostienen la economía de EE.UU.: una verdad incómoda que Trump ignora
El modelo económico estadounidense está construido sobre los hombros de quienes cruzan la frontera en busca de mejores oportunidades.
La investigación de los contratos de FP que pone en jaque al Gobierno de Ayuso se amplía a dos institutos más
Fraude, prevaricación y silencio institucional: un modus operandi que desnuda la corrupción en la gestión educativa madrileña.
‘Acción contra el Odio’ denuncia las filtraciones de las declaraciones de Mouliaá y Errejón
El sistema judicial expuesto entre dobles raseros y medios cómplices
Masiva llegada de quejas al CGPJ por el machismo del juez Carretero: 14.000 en 24 horas
Una avalancha de quejas refleja el hartazgo ante el machismo en la magistratura
El CGPJ abre expediente al juez Adolfo Carretero tras su esperpéntico interrogatorio a Elisa Mouliaá
900 denuncias contra un juez que revictimiza a las mujeres y normaliza el acoso.
Iker Jiménez, Elon Musk y el peligro de banalizar los símbolos del odio
El presentador de «Cuarto Milenio» vuelve a generar polémica al desestimar el gesto de Musk como un posible saludo nazi, en un contexto global cada vez más polarizado.
El precio del interés partidista: todas las medidas sociales que PP y Junts han dinamitado
Priorizar debates simbólicos mientras se abandona a la gente trabajadora es un ejercicio de cinismo sin precedentes.
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Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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