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La maquinaria propagandística del PP convierte el fraude fiscal en una gesta heroica mientras la corrupción campa a sus anchas en Madrid.
LA FÁBRICA DE MENTIRAS AL SERVICIO DE AYUSO
Miguel Ángel Rodríguez, alias MAR, vuelve a poner en marcha la productora más rentable del Partido Popular: la que transforma delitos confesos en epopeyas de resistencia contra un supuesto “totalitarismo socialista”. Esta semana el jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, con sueldo público y lealtad privada, se lanzó a las redes para defender al novio de la presidenta madrileña, Alberto González Amador, como si de un protagonista de western se tratara.
Un español, González Amador, es libre de enfrentarse a todo el aparato del Estado y sus medios de Comunicación y ganarles. Un ciudadano enfrentado a la tiranía. La libertad aún es posible, a pesar de los comunistas que nos gobiernan
— MÁR (@marodriguezb) July 29, 2025
El relato es de manual: un “ciudadano” solo, armado únicamente con “su abogado y su valentía”, se enfrenta al todopoderoso Estado opresor. Lo que omite MAR es que ese ciudadano ha admitido defraudar a Hacienda, falsificar documentos y corromper negocios. Se enfrenta a casi cuatro años de cárcel y una multa superior a 400.000 euros, pero en la versión de MAR es un héroe sitiado por comunistas imaginarios.
No hay western sin villano, y aquí el guion apunta al fiscal general Álvaro García Ortiz, procesado en una decisión judicial cuestionada hasta por el voto particular del propio tribunal. Un auto débil que MAR celebra como si fuera una victoria épica. Su “pá’lante” viraliza el bulo inicial y refuerza la narrativa de que el problema no es la corrupción que rodea a la pareja presidencial madrileña, sino la justicia que osa desmentirla.
Veintidós millones de euros anuales en publicidad institucional riegan medios amigos en Madrid, blindando este tipo de relatos. Así se cocina la opinión pública: con dinero público, impunidad y un manual de propaganda digno de serie de Netflix.
Un ciudadano, sin más armas que su abogado y su valentía, lucha contra el Estado agobiante y logra que juzguen al fiscal General por un delito gravísimo, pero Sánchez tiene los santos güevos de no cesarlo. Esto es totalitarismo. Pero el fiscal va Pá’lante e irá Pá’dentro
— MÁR (@marodriguezb) July 29, 2025
EL ESTADO PARA UNOS, EL CINE PARA OTROS
Mientras hospitales y servicios sociales sufren recortes, la Comunidad de Madrid dedica recursos a sostener esta producción política permanente. MAR no solo asesora, amenaza y presiona periodistas, ahora también dirige una superproducción donde el defraudador confeso se convierte en mártir y el Estado en tirano. La libertad, dice MAR, “aún es posible”, pero solo para los que roban millones y cuentan con la alfombra roja del poder autonómico bajo sus pies.
El mensaje final es claro: el problema no es que haya una élite que evade impuestos y se enriquece a costa de lo público, sino un gobierno central “comunista” que osa exigir responsabilidades. La democracia, para ellos, consiste en blindar a los suyos mientras llaman “totalitarismo” a que se les juzgue.
El caso del novio de la presidenta llegará a tribunales en septiembre. Si se llevara al cine, sería un thriller de corrupción real con final aún por escribir, pero en la versión de MAR ya es un western libertario. Porque en Madrid, la verdad siempre queda fuera de plano cuando lo que se rueda es otra película pagada con dinero de todas y todos.
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Definitivamente el mercadeo de la política cae en lo más ruin desde la administración del PP. Tanto en Madrid, como en Valencia y en otros territorios PPs. Y bueno hay jueces que no se despeinan para montar tramas llenas de mentiras y falsedades. YA BASTA PONGAMOS LOS FRENO