Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La narrativa de empoderamiento digital de OnlyFans es una fachada que oculta las realidades de explotación, presión social y estigmatización que enfrentan las mujeres
La plataforma OnlyFans ha irrumpido en la escena digital con la promesa de empoderar a mujeres y diversificar la creación de contenido. Sin embargo, la reciente publicación del informe OnlyFans: Un espacio blanqueado del negocio del sexo por la Federación de Mujeres Jóvenes revela una realidad mucho más oscura. El estudio destapa que la plataforma es en realidad un espacio híbrido entre la prostitución y la pornografía, donde la explotación y la cosificación sexual de las mujeres siguen vigentes.
LA DISONANCIA ENTRE CREADORAS Y USUARIOS
La relación entre las denominadas «creadoras de contenido» y sus «usuarios» en OnlyFans es más compleja de lo que podría parecer. El informe destaca que esta disonancia se presenta porque la plataforma presenta la actividad como un trabajo legítimo, libre y empoderador. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de las mujeres expuestas enfrentan un desequilibrio de poder intrínseco. Los hombres, que representan la mayoría de los usuarios, pagan por un acceso directo al contenido de las mujeres, lo que establece una relación de dominio financiero.
La plataforma sugiere una relación de «fandom» entre las partes, pero este lenguaje oculta la naturaleza transaccional que, en última instancia, convierte a las mujeres en productos a consumir, con las demandas de los usuarios controlando su participación. Las mujeres pueden ser presionadas a compartir contenido más explícito o realizar actos específicos para mantener a los suscriptores, todo mientras se les ofrece una falsa promesa de seguridad tras la pantalla.
EXPLOTACIÓN SEXUAL Y PATRIARCADO
Bajo la apariencia de libertad económica, OnlyFans perpetúa un ciclo de explotación que está profundamente arraigado en el patriarcado. La especialista en violencia sexual Bárbara Tardón destaca que la plataforma «blinda y sostiene todo el sistema prostitucional». Aunque aparentemente las mujeres tienen control sobre su contenido, el hecho de depender económicamente de las demandas de los usuarios crea una dinámica de explotación. Los suscriptores ven a las mujeres como mercancías a consumir, perpetuando la cosificación que subyace en el modelo.
El informe resalta que OnlyFans facilita un espacio donde el patriarcado del consentimiento prospera. Las mujeres están condicionadas por un sistema patriarcal que las socializa para autocosificarse, viendo la hipersexualización como un camino hacia el empoderamiento. Este esquema de explotación es reforzado por la plataforma, que se beneficia directamente de la mercantilización de los cuerpos femeninos.
En definitiva, el sistema patriarcal que sustenta OnlyFans presenta la plataforma como un espacio donde las mujeres pueden «liberarse», pero la realidad es que blanquea el negocio del sexo y capitaliza la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes.
UN «PATRIARCADO DEL CONSENTIMIENTO»
El informe subraya que OnlyFans opera dentro de un «patriarcado del consentimiento» en el que el sistema patriarcal manipula el concepto de consentimiento para que las mujeres vean la auto-cosificación como una decisión libre y empoderadora. Este modelo se basa en la idea de que, al ser plataformas voluntarias y «libres», las mujeres son responsables de su propia participación. Sin embargo, esta noción pasa por alto las presiones económicas y sociales que influyen en sus decisiones.
El «patriarcado del consentimiento» blinda la cosificación como una elección, normalizando la idea de que es aceptable vender el acceso a los cuerpos femeninos. Las influencias culturales, junto con la presión de los medios de comunicación que glorifican a las creadoras de contenido exitosas, refuerzan el mensaje de que este tipo de actividad es un camino legítimo hacia el empoderamiento. La presencia de celebridades e influencers en OnlyFans también juega un papel en la glamurización, llevando a muchas mujeres jóvenes a creer que están ejerciendo su agencia cuando en realidad están reproduciendo una narrativa construida por un sistema que se beneficia de su explotación.
CONSECUENCIAS PARA LAS MUJERES
Las consecuencias de participar en plataformas como OnlyFans son significativas para las mujeres. A pesar de las promesas de empoderamiento, las mujeres que se exponen enfrentan acoso, estigmatización y desigualdades económicas. El informe resalta que muchas mujeres en la plataforma sufren acoso por parte de los usuarios, enfrentan demandas crecientes para compartir contenido más explícito, y cargan con el estigma de ser vistas como «prostitutas» incluso en entornos como los centros educativos.
Además, esta actividad puede tener un efecto perjudicial en la salud mental de las mujeres que buscan la validación a través del contenido que publican. Pueden sentir presión para cumplir con las demandas de los suscriptores o sufrir ansiedad por mantener su presencia en línea. La falta de regulación efectiva también pone a las mujeres en riesgo de explotación adicional, ya que algunas son inducidas a participar en formas de trabajo sexual más peligrosas para cumplir con las expectativas de los usuarios.
En definitiva, la narrativa de empoderamiento digital de OnlyFans es una fachada que oculta las realidades de explotación, presión social y estigmatización que enfrentan las mujeres. Las consecuencias van más allá de lo visible, perpetuando un sistema que capitaliza la precariedad económica y la manipulación emocional.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir