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El presidente en funciones de la Xunta ha ido cambiando su versión con el paso de los días: ni el Gobierno les avisó por primera vez el 3 de enero, ni actuaron cuando recibieron el primer aviso de las autoridades
La crisis de los pellets en Galicia ha sacado a la luz una serie de contradicciones y declaraciones cuestionables por parte del presidente en funciones de la Xunta, Alfonso Rueda. A medida que la situación se ha desarrollado, las afirmaciones de Rueda han generado confusión y han suscitado críticas.
El 8 de diciembre, seis contenedores cayeron en aguas portuguesas con más de 26 toneladas de pellets de plástico. El 13 de diciembre, estos residuos comenzaron a llegar a las costas gallegas. A pesar de que el 112 y algunos vecinos alertaron a las autoridades gallegas, el Ministerio de Transición Ecológica envió un informe a los Ayuntamientos y a Demarcación de Costas de la Xunta el 14 de diciembre, advirtiendo del vertido y solicitando vigilancia costera. Sin embargo, Alfonso Rueda afirma que la «primera comunicación oficial» que recibieron del Gobierno Central fue el 3 de enero, lo que ha generado dudas sobre por qué no actuaron antes.
Otra controversia surgió en relación a si debían recogerse los pellets del mar para evitar que llegaran a las costas. Rueda afirmó que sí, señalando al Gobierno como responsable. Sin embargo, una carta de su conselleiro do Mar, enviada el 4 de enero a los Ayuntamientos, contradice esta afirmación al indicar que debido a las características del residuo, no es posible su retirada en el mar: “no resulta posible la retirada de este residuo en el mar”.
Alfonso Rueda también ha culpado al Gobierno de no actuar a tiempo, a pesar de que la Xunta tiene la responsabilidad de elevar el nivel de alerta al 2 para coordinarse con los servicios nacionales. Finalmente, Rueda rectificó y lanzó la petición de nivel de alerta.
Por último, la controversia ha rodeado los informes sobre la toxicidad de los pellets. Desde el principio, la Xunta ha afirmado que sus análisis apuntaban a la no toxicidad y no peligrosidad del material, llegando incluso a sugerir que se utilizaba para «uso alimentario». Sin embargo, incluso el último informe encargado por la Xunta a un laboratorio privado recomienda el uso de guantes y gafas para la manipulación del material, a pesar de no considerarlo peligroso.
Estas contradicciones y declaraciones inconsistentes de Alfonso Rueda han generado preocupación y críticas en medio de la crisis de los pellets en Galicia, subrayando la necesidad de una gestión más coherente y efectiva de situaciones de emergencia ambiental.
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