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«A las 10:45 nos echan, pero ni el Ayuntamiento ni la Generalitat nos dan soluciones», denuncian
Helena S., su esposo y sus dos hijos menores, uno de apenas 4 meses, se enfrentan a la injusticia y a la desesperación de perder su hogar. Las lágrimas ya no salen, la situación es demasiado dura: desahuciados, con un informe de emergencia habitacional en mano y la única solución que le ofrecen las autoridades es una noche de hostal. Después, la incertidumbre.
Esta joven madre, desempleada desde que estaba embarazada, y su esposo, en lista de espera para una operación, luchan con todas sus fuerzas para no quedar en la calle con sus hijos. El alquiler del piso en el barrio Juan XXIII que no pudieron seguir pagando se ha convertido en su mayor pesadilla.
«Mañana a las 10:45 (por hoy) nos echan, pero ni el Ayuntamiento ni la Generalitat nos dan soluciones», cuentan en El Mercantil Valenciano. Tras reunirse con la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVha), Helena y su familia se encuentran ante un muro. A pesar de comprometerse a realizar las reparaciones necesarias en las viviendas disponibles, que se encuentran en mal estado, salieron del EVha sin soluciones.
Y el Ayuntamiento, ¿qué hace? Facilita a Helena y su familia una única noche de alojamiento en un hostal. Un gesto vacío, una solución efímera que no hace más que profundizar la incertidumbre de esta familia.
Es vergonzoso que en una situación de extrema necesidad, a pesar de contar con un informe que acredita su emergencia habitacional, Helena y su familia se encuentren desprotegidas. Pero más vergonzoso es aún que ante la falta de una solución habitacional, sus hijos podrían ser enviados a un centro de menores.
El desahucio previsto ha llevado a decenas de personas a manifestarse frente a la EVha, exigiendo el cumplimiento de la ley de la Generalitat que debe facilitar una solución habitacional a quienes se encuentren en situación de extrema urgencia y vulnerabilidad. «Tener un techo es un derecho», proclaman. «Ni gente sin casa, ni casas sin gente», insisten.
Exigimos que las administraciones estén al servicio de las personas que lo necesitan, especialmente cuando cuentan con informes de emergencia. Reclamamos respuestas urgentes a nivel político para este problema. Helena, su esposo y sus hijos no merecen vivir con el miedo constante de no tener un techo bajo el cual refugiarse. Es tiempo de actuar, de proporcionar soluciones reales y a largo plazo para Helena y todas las personas que, como ella, luchan cada día contra el desahucio.
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