Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
Booking vende como escapada ideal una tierra robada en Cisjordania
Mohammed al-Sbeih recuerda aquella ladera al sur de Belén como se recuerdan las cosas que una familia no debería tener que defender ante soldados, tribunales ni plataformas digitales. Era una pequeña granja en las colinas de Cisjordania. Tres generaciones cultivaron allí trigo y cebada. No era un decorado. No era una postal. No era una oportunidad de negocio para turistas con ganas de “aire fresco”. Era tierra trabajada, heredada, vivida.
Ahora esa misma parcela forma parte del asentamiento israelí de Neve Daniel. Y una vivienda situada allí se anuncia en Booking.com como alojamiento con jardín, terraza, zona de pícnic y un entorno “ideal” para encuentros al aire libre. El capitalismo turístico ha encontrado una fórmula obscena: convertir el despojo en experiencia rural
Una de las revistas médicas más importantes del mundo señala el silencio de la medicina israelí ante Gaza
La prestigiosa The Lancet ha publicado una petición para suspender a la Israel Medical Association (IMA) de la World Medical Association (WMA). No hablamos de un gesto simbólico menor ni de una rabieta académica. Hablamos de una fractura ética en el corazón de la medicina internacional. La petición, publicada el 13 de junio, llega firmada por organizaciones sanitarias como People’s Health Movement, Artsen voor Gaza (Doctors for Gaza) y el Health Advisory Council de Jewish Voice for Peace. El motivo es brutal: la IMA no habría alzado la voz contra el genocidio del pueblo palestino, la destrucción de la infraestructura sanitaria y la tortura y asesinato de trabajadoras y trabajadores de la salud en Gaza.
Trump e Irán anuncian la paz mientras Israel bombardea Beirut para seguir incendiando la región
Estados Unidos e Irán han anunciado un acuerdo de paz. Así, en seco. Después de semanas de maniobras cruzadas, amenazas, mensajes grandilocuentes y diplomacia a golpes de red social, Donald Trump ha proclamado este domingo por la tarde que el pacto con la República Islámica “ya está cerrado”. Lo ha hecho, como suele hacer casi todo, en Truth Social. No en una rueda de prensa sobria. No ante Naciones Unidas. No en un escenario pensado para la prudencia. En su escaparate personal.
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Fujimori y Sánchez se juegan Perú voto a voto mientras el racismo vuelve a hacer campaña
Perú vuelve a estar al borde del abismo político. No por accidente. No por una fatalidad tropical, ni por ese tópico colonial que presenta a América Latina como un territorio condenado al caos. Está al borde porque cada elección vuelve a abrir la misma herida: quién tiene derecho a decidir el país y quién debe limitarse a obedecerlo desde lejos, desde la sierra, desde las comunidades rurales, desde esos lugares que las élites solo recuerdan cuando necesitan minerales, mano de obra barata o votos disciplinados.
A 11 de junio, con el 98% del recuento oficial de la ONPE escrutado, Keiko Fujimori aparece con el 50,002% de los votos. Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, queda en el 49,998%. La diferencia es de 651 votos. Sí, 651 votos en un país de más de 19 millones de personas llamadas a las urnas el 7 de junio. Una presidencia colgando de una cifra microscópica. Una democracia puesta en suspenso por un puñado de actas. Un país entero mirando una pantalla como quien mira una operación a corazón abierto.
Huelgas de hambre contra el silencio: diez activistas siguen secuestrados por llevar ayuda a Gaza
El 24 de mayo, diez integrantes de una caravana humanitaria organizada por Maghreb Sumud Organization y la Global Sumud Flotilla fueron apresados en el este de Libia cuando intentaban cruzar el país para llevar ayuda a Gaza. No armas. No propaganda. No tropas. Ayuda humanitaria. Esa precisión importa, porque vivimos en una época en la que el poder llama “amenaza” a una ambulancia, “provocación” a una caja de alimentos y “radicalidad” a cualquier gesto que no acepte mirar hacia otro lado mientras un pueblo es asediado.
Trump cancela unos bombardeos que Irán dice no haber evitado con ningún acuerdo
Donald Trump ya no sabe qué hacer. Amenaza, retrocede, presume, bloquea, vuelve a amenazar y luego intenta vender el retroceso como si fuera diplomacia de alto nivel. Anunció que suspendía “los ataques y bombardeos programados contra Irán para esta noche” después de haber alcanzado, según él, un acuerdo con Teherán para lograr la paz. La palabra clave es “según él”. Porque Irán tardó apenas unos minutos en negar que existiera tal acuerdo.
La escena es grotesca. El jefe de la mayor potencia militar del planeta comunica en Truth Social que ha cancelado unos ataques contra otro país porque, afirma, las conversaciones con la República Islámica de Irán han sido elevadas al máximo nivel de su liderazgo y aprobadas. Dicho de otra forma: Trump anuncia que había bombardeos listos para esa misma noche, los cancela y espera aplausos por no pulsar el botón. La doctrina del matón de patio convertida en política exterior.
SÍGUENOS
Las supervivientes de Epstein vuelven a pagar el precio de una impunidad obscena
Durante décadas, la red de Jeffrey Epstein funcionó como suelen funcionar las cloacas del poder: con dinero, contactos, silencio y una arquitectura social diseñada para que las víctimas sean siempre sospechosas y los poderosos, apenas nombres incómodos en un expediente. Mujeres y niñas fueron captadas, explotadas y violadas mientras demasiadas instituciones miraban hacia otro lado. Ahora, cuando la desclasificación de los Archivos Epstein debía servir para empujar verdad, justicia y reparación, muchas supervivientes han recibido otro castigo. Otro más. La maquinaria que no las protegió entonces tampoco las protege ahora.
Instagram borra a Sistema 161: cuando la censura digital apunta SOLO contra el antifascismo
Instagram ha eliminado la cuenta de Sistema 161, un proyecto de investigación antifascista que se había convertido en referencia para miles de personas, colectivos, sindicatos de vivienda, periodistas y vecinas y vecinos que necesitaban información rigurosa sobre organizaciones parapoliciales y redes ultras. El dato no es menor. La fecha importa porque marca otro episodio de una democracia tutelada por plataformas privadas que deciden qué voces pueden existir y cuáles deben ser borradas.
El ganador de la guerra entre EE.UU. e Irán es… Pakistán
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ya tiene un ganador inesperado. No es Washington. No es Tel Aviv. Ni siquiera Teherán, aunque haya logrado sobrevivir políticamente y convertir el estrecho de Ormuz en una palanca de presión mundial. El gran beneficiado es Pakistán, ese tercer actor que se colocó en el centro del tablero como mediador mientras el resto hacía lo de siempre: bombardear, amenazar, bloquear, negociar sobre escombros y llamar “diplomacia” a lo que antes fue destrucción planificada.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir