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El gigante textil está derivando el grueso de su actividad al digital buscando aún mayor rentabilidad
El fundador y primer accionista de Inditex, Amancio Ortega, ingresó a principios de mayo un total de 646,8 millones de euros por la primera retribución del año que abonará Inditex a sus accionistas, lo que supone la mitad de lo que cobrará en 2021 en dividendos de la firma gallega.
En concreto, el empresario recibirá este año un total de 1.293,6 millones de euros en concepto de dividendos de la compañía, tras un 2020 en el que cobró casi 650 millones de euros por el único dividendo que abonó el gigante textil ese año en un contexto marcado por la crisis sanitaria del covid-19.
Amancio Ortega ocupa el puesto 11 de la lista Forbes de las mayores fortunas del mundo. Desde la anterior vez que se elaboró la lista, su patrimonio se ha elevado en un 40% hasta un total de 77.000 millones de dólares, 64.747 millones de euros.
El grupo Inditex obtuvo en total el año pasado 20.402 millones de euros en ventas, según las cuentas remitidas por la compañía a la CNMV.

Vuelco al digital, cierres y reasignaciones
A pesar de ello, Inditex, como parte de su proceso de transformación digital y tal y como recoge El Independiente, cerrará otras 56 tiendas en España entre los meses de julio y agosto. Los trabajadores afectados serán 475 y deberán ser reasignados por la compañía en otros establecimientos del gigante textil, según el acuerdo firmado con los representantes de los trabajadores para garantizar el mantenimiento del empleo.
La empresa precisó a Europa Press que los cierres se deben a su apuesta por tiendas de mayor tamaño, con herramientas tecnológicamente avanzadas y la absorción de tiendas más pequeñas y con menor capacidad de adaptación a este modelo.
Andalucía será la Comunidad más afectada con 19 cierres y 194 empleados afectados. En Madrid se absorberán ocho establecimientos que emplean a 83 trabajadores, mientras que en Cataluña se echará la persiana a ocho locales, donde trabajan 44 personas.
A continuación se sitúan Galicia con el cierre de 5 tiendas, Murcia con 4, la Comunidad Valencia también con 4, Castilla y León con 3, País Vasco y Canarias con 2 y Aragón con 1. Según ha señalado CC.OO en un comunicado, seis cierres se harán efectivos antes del 25 de julio; 43 se llevarán a cabo entre el 25 y el 31 de ese mismo mes y los otros siete se dejarán para agosto.
La absorción de los locales afectará a 13 de Oysho; 10 de Stradivarius; 10 de Zara Home; 9 de Massimo Dutti, 6 de Pull & Bear y de Zara, 1 de Bershka y otra de Kiddy’s Class. Inditex prevé culminar el proceso este mismo año con la absorción de un total de 300 locales en España y entre 1.000 y 1.200 en todo el mundo.

Recelo desde los sindicatos
La empresa se comprometió con los representantes de los trabajadores el pasado mes de diciembre a garantizar el empleo de los afectados por las absorciones de tiendas. Pero desde CCOO recuerdan que «del total de vacantes ofertadas, el 60% se ha ofrecido en la misma provincia, el 44% se ha ofertado con entre 30 y 40 horas semanales de trabajo, y el 19% se ha ofertado en la misma provincia con entre 30 y 40 horas semanales de trabajo».
Desde la confederación sindical consideran que las vacantes ofertadas tienen «una insuficiente calidad», especialmente en términos de horas de contrato y proximidad. Eso, entienden, «ha sido la causa principal, junto con las cargas de trabajo y las dificultades de conciliación, de que el 25% de las personas afectadas por los cierres anteriores haya optado por la extinción de su contrato». En caso de optar por este mecanismo, los trabajadores reciben una indemnización acorde a un despido improcedente más una prima en función de su antigüedad en la empresa.
Como ya informábamos el pasado mes de febrero, a pesar de que Inditex ofrecía alternativas de empleo con unas determinadas condiciones, las trabajadoras y trabajadores del gigante textil y sindicatos provinciales aseguraban a Público que no se está respetando el máximo de 25 kilómetros acordados. Por ejemplo, a la cadena de Zara niño en Cee (A Coruña) se le ofrece la reubicación en el centro comercial Marineda City, a 93 kilómetros.
Además, algunos turnos de trabajo plantean trabajar sábados hasta las 10 de la noche, por lo que la opción más viable para algunas dependientas es extinguir el contrato de trabajo.
Una trabajadora de una tienda de Bilbao que ya ha cerrado explicaba que le habían ofrecido el traslado a un establecimiento cercano al cerrado, pero con turnos de 20 horas y solo con jornada de tarde, además de fines de semana.
Por motivos de conciliación no puede adaptarse a estas propuestas y la siguiente opción sería hacer las maletas y mudarse a Madrid, Valencia, Cádiz, Burgos o Zaragoza, donde hay vacantes disponibles, incluso una en Filadelfia como encargada o acogerse al despido. Al tener dos hijos discapacitados le dificulta todavía más un cambio de residencia.
«Con mentiras, por detrás, con muy poco tiempo entre el aviso y el cierre, no nos han dado margen. Es una vergüenza después de haberme deslomado trabajando en esta empresa. Si Amancio fuese consciente de todo esto, pasaría de otro modo. Esto está montado por gente de su alrededor», decía mientras Inditex optaba por no pronunciarse sobre el tema.
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