Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Mientras la Casa Blanca vuelve a criminalizar a menores migrantes, aquí (todavía) no se han institucionalizado las jaulas.
No es habitual que un diario estadounidense dedique su portada a un país del sur de Europa sin hablar de playas, siestas o crisis. Que The Washington Post lo haya hecho este 21 de junio de 2025 con el titular «Una nueva tierra de esperanza para los migrantes», firmando desde Madrid un artículo elogioso, no es tanto un reconocimiento como una advertencia: el mundo está tan hundido que cualquier respiro parece utopía.
En el reportaje, el periodista Anthony Faiola traza un paralelismo incómodo para Washington: mientras Trump construye muros y expulsa a migrantes, España ha regularizado desde 2021 a cerca de 700.000 personas y planea hacerlo con cientos de miles más. No es una cuestión moral. Es política, es economía, es supervivencia. Pero también, y esto escuece en ciertos círculos, es dignidad.
Según datos del Banco de España citados por el mismo diario, el 25% del crecimiento del PIB en los últimos años se debe a la llegada de trabajadoras y trabajadores extranjeros. Entre 2022 y 2024, España creció un 2,9%, más que ninguna otra economía grande de la UE. No gracias a los fondos buitre ni al milagro del teletrabajo: gracias a quienes cruzaron fronteras huyendo de la miseria o de la guerra y encontraron aquí una puerta entreabierta.
Que sea The Washington Post, el periódico que destapó Watergate y ahora intenta sobrevivir al trumpismo, quien nombre a España como “antítesis de los Estados Unidos de Trump”, no es casual. Mientras la Casa Blanca vuelve a criminalizar a menores migrantes, aquí (todavía) no se han institucionalizado las jaulas.
EL ESPEJISMO ESPAÑOL: ENTRE LA ESPERANZA Y EL PRECIPICIO
Que la extrema derecha española (y el PP por contagio) no haya roto aún del todo el consenso en torno a la inmigración no debe confundirse con un triunfo ideológico. Es pragmatismo electoral y aroma residual de cierto iberismo paternalista. Vox tolera a algunos migrantes si son “culturalmente afines”, es decir, hispanohablantes y devotos. Migrantes buenos y migrantes malos: la vieja jerarquía colonial reconvertida en aritmética parlamentaria.
Mientras tanto, el texto del Post recuerda que las solicitudes de protección humanitaria de personas venezolanas han crecido un 36,4% solo entre enero y mayo. No porque España sea un paraíso, sino porque en Estados Unidos ya ni les dejan cruzar el umbral.
Pero ni la regularización ni el crecimiento son indestructibles. El propio diario norteamericano lo advierte: “Si Sánchez sobrevive a la crisis de corrupción”. Porque el supuesto paraíso puede evaporarse en cualquier momento si lo toma la jauría mediática, el chantaje judicial o la cobardía parlamentaria. No hay tierra prometida sin garantías políticas. Ni progreso sin memoria.
El ejemplo español no es un milagro ni un modelo estable. Es una tregua precaria en medio del desierto internacional, donde incluso las democracias consolidadas se desmoronan bajo la presión del odio, la desinformación y los intereses armamentísticos.
El día que este Gobierno caiga, si no hay una mayoría que defienda activamente estas políticas, volverán las redadas racistas, las concertinas, los CIEs rebautizados como “centros de gestión humanitaria” y las vallas más altas. Como en Italia, como en Francia, como en los Estados Unidos de Trump.
Así que sí, tal vez España pueda parecer hoy una “tierra de esperanza” para muchas y muchos migrantes. Pero esa esperanza, en este continente cercado de miedo, depende de algo más que del PIB o de un titular extranjero. Depende de no dejarse arrastrar por el pantano al que llaman centro político.
Y si un día la derecha vuelve al poder con todas sus franquicias, ya sabemos lo que pasará: ni tierra, ni esperanza. Solo hormigón, concertinas y silencio.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
La Audiencia Nacional blinda al comisario del montaje contra Urbán pese al esperpento de la “cocaína venezolana”
La justicia acepta como “obstáculo insalvable” el testimonio delirante de un confidente que situó a Miguel Urbán moviendo 40 kilos de cocaína por Malasaña y celebrándolo a gritos en un bar.
Trump coloca a un banquero de Wall Street al frente de la Fed mientras aprieta para bajar tipos
Kevin Warsh llega a la Reserva Federal tras años orbitando entre multimillonarios, fondos de inversión y el trumpismo que aún se niega a reconocer la derrota electoral de 2020
“México no existía”. Ayuso y su cruzada colonial para tapar sus vacaciones opacas
La presidenta madrileña acusa a Pedro Sánchez de ordenar “reventar” su viaje, insiste en reivindicar la conquista y llega a afirmar que “México no existió” antes de la llegada de los españoles mientras sigue sin aclarar qué hizo durante cuatro días
Vídeo | Moreno niega las muertes mientras Andalucía grita que la sanidad pública se cae a pedazos
El PP andaluz intenta resistir el desgaste sanitario a base de negarlo todo, mientras las izquierdas acusan a Moreno de convertir la salud pública en un negocio para quien pueda pagarlo.
Vídeo | Ayuso cruza el Atlántico para exportar trumpismo castizo y nostalgia colonial
La presidenta madrileña viajó a México supuestamente para atraer inversión y estrechar lazos, pero acabó envuelta en protestas, acusaciones de colonialismo y una guerra cultural propia de la internacional reaccionaria. Entre referencias a Hernán Cortés, discursos sobre el “mestizaje” junto a Nacho Cano y críticas…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
No se puede anular la su cultura como se no valese nada,si que vale!