22 May 2022
DERECHOS Y LIBERTADES, DESTACADA

El Senado de Florida aprueba el proyecto de ley conocido como «No digas gay» 

Esta medida prohibirá a docentes hablar sobre sexualidad e identidad de género en las aulas entre el jardín de infancia y el tercer grado o de una manera que no sea apropiada para la edad o el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con las normas estatales

Este martes, el proyecto de ley conocido popularmente como «No digas gay» ha sido aprobado por el Senado de Florida, Estados Unidos, con 22 votos a favor y 17 en contra. El polémico proyecto de ley ha sido enviado al gobernador republicano Ron DeSantis, quien ha señalado su apoyo a la medida, que prohibirá a docentes hablar sobre sexualidad e identidad de género en las aulas entre el jardín de infancia y el tercer grado o de una manera que no sea apropiada para la edad o el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con las normas estatales.

«Queremos estar seguros de que los padres puedan enviar a sus hijos al jardín de infantil sin que se inyecten algunas de estas cosas en algunos de sus planes de estudios escolares», señaló el lunes el gobernador del estado, Ron DeSantis. Si el proyecto de ley es aprobado por DeSantis, un conservador acérrimo que tiene un historial de apoyo a las medidas anti-LGBTQ en el estado, el proyecto de ley entraría en vigor en julio.

La Casa Blanca, los legisladores demócratas y las organizaciones a favor de los derechos LGBTQ+ han criticado que el texto no especifica qué se entiende por “apropiada para la edad” o el “desarrollo de los estudiantes” y que podrían interpretarse de manera tan subjetiva que cualquier grado de discusión sobre el tema podría desencadenar en demandas por parte de los padres por violar la futura ley si sienten que estos límites han sido incumplidos y esto abriría las puertas a que los educadores tengan que hacer frente a un bombardeo interminable de litigios.

El Senado de Florida aprueba el proyecto de ley conocido popularmente como "No digas gay" / Imagen: AP

El autor del proyecto, oficialmente llamado Derechos de los padres en la educación, defiende que deben ser padres y madres, y no docentes, quienes aborden estos temas con la niñez, y de ahí que el texto prohíba que dichos asuntos sean integrados en los planes de estudios oficiales elaborados por los distritos escolares.

Reacciones

El congresista demócrata Carlos G. Smith, quien es gay, ha señalado que el texto “envía un mensaje terrible a nuestra juventud de que hay algo mal con las personas LGBTQ, que hay algo tan peligroso o inapropiado en nosotros que tenemos que prohibirnos y censurarnos en el salón de clases”.

Los críticos de esta ley han afirmado que tendrá el efecto de «desalentar» a los menores LGBTIQ+ y han señalado que también podría invisibilizar la historia de esta población en el estado sureño, donde hace casi seis años ocurrió el atentado en la discoteca gay Pulse en el que murieron 49 personas.

Nadine Smith, directora ejecutiva del grupo Equality Florida, opina que «se trata realmente de hacer que sea imposible que los jóvenes LGBTIQ+ hablen por sí mismos».

Una de las primeras parejas del mismo sexo en casarse en Florida, Todd y Jeff Delmay, afirmaron que este proyecto de ley haría imposible que su hijo Blake, de 11 años, hable en el salón de clases libremente sobre sus padres. La pareja advirtió además que esta medida podría marginar a los jóvenes LGBT a que acepten su identidad.

El presidente Joe Biden calificó la ley como una ley de «odio» y prometió «continuar luchando» para otorgar a los menores del país «las protecciones y seguridad que se merecen».

El grupo conservador Florida Family Policy Council, que apoya el proyecto de ley, dijo en un comunicado la semana pasada que era «necesario porque las escuelas públicas en EE.UU. se han vuelto ideológicas, políticas y están más interesadas en moldear la política y las inclinaciones sexuales de un niño que en la enseñanza académica de lectura, escritura, matemáticas y educación».

Actualmente en Estados Unidos otros cuatro estados: Louisiana, Mississippi, Oklahoma y Texas, tienen leyes que prohíben la educación sexual en las aulas o la limitan a la actividad heterosexual.